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viernes, julio 31, 2026

Un agujero negro errante y de masa enorme se traga una estrella

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Los agujeros negros supermasivos típicamente están en el centro de sus respectivas galaxias. Sin embargo, unos astrónomos han descubierto a uno de tales agujeros en las afueras de una galaxia, despedazando y absorbiendo una estrella. Estos casos de despedazamiento de estrella por agujero negro generan un resplandor espectacular y con características bastante únicas, que permiten saber qué ha sucedido tan pronto como se analiza la luz.

El equipo que ha realizado la investigación lo integran, entre otros, Robert Stein, de la Universidad de Maryland y de la NASA, así como Jonathan Carney, de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, todas estas instituciones en Estados Unidos.

La primera señal se captó mediante el rastreo ZTF (Zwicky Transient Facility), llevado a cabo por el Observatorio de Monte Palomar en el sur de California, Estados Unidos. En noviembre de 2025, se captó un brillo inusual en una galaxia a unos 750 millones de años-luz de distancia.

De entre el medio millón de destellos que detecta el ZTF cada noche, un nuevo algoritmo de inteligencia artificial reconoció automáticamente un destello que se parecía mucho al típico de un despedazamiento de estrella por agujero negro, a pesar de que dicho destello se había generado en las afueras de una galaxia, un sitio inusual para un agujero supermasivo, en este caso con una masa estimada en aproximadamente un millón de veces la del Sol.

Durante unos meses, el resplandor del despedazamiento de la estrella eclipsó a toda su galaxia anfitriona en longitudes de onda ultravioleta, irradiando temporalmente una luz equivalente a la que emitirían unos diez mil millones de estrellas como el Sol.

Otros telescopios, incluido el telescopio SOAR (Southern Astrophysical Research) en Chile, hicieron observaciones adicionales del estallido captado por el ZTF. La observación en varias bandas del espectro electromagnético reveló características que apoyaban la hipótesis de que el fenómeno ciertamente era lo que parecía ser. Más tarde, los astrónomos se valieron del satélite astronómico Swift de la NASA para observar en longitudes de onda que resultan inaccesibles para los telescopios ubicados en la superficie de la Tierra y así obtener nueva información. Por ejemplo, el UVOT (Telescopio Ultravioleta/Óptico) del Swift midió la temperatura del estallido y descubrió que era bastante alta, de aproximadamente 30 000 grados centígrados.

La combinación de todos estos datos ayudó al equipo de investigación a descartar otras explicaciones y a poder afirmar con seguridad que se trata del despedazamiento y absorción de una estrella por un agujero negro supermasivo, a pesar de su extraña ubicación.

Acerca del misterio de cómo ese agujero negro puede haber terminado en las afueras de la galaxia, los investigadores barajan dos hipótesis.

Una hipótesis es que tres o más galaxias se fusionaron, y las perturbaciones gravitacionales ejercidas mutuamente entre sus agujeros negros supermasivos centrales pudieron haber terminado por provocar la expulsión del agujero negro más ligero hacia el borde de la galaxia.

La otra hipótesis es que una galaxia enana estaba en pleno proceso de fusión con otra más grande. A medida que las estrellas de la galaxia enana se internaban en la galaxia grande, una pudo pasar demasiado cerca del agujero negro supermasivo de la galaxia enana.