El presidente Donald Trump afirmó el miércoles que su administración está tomando medidas contra los conductores de camiones inmigrantes y buscará reemplazarlos con veteranos militares.
«Vamos a tomar a nuestros veteranos; vamos a enseñarles mucho sobre cómo conducir camiones», dijo Trump, al señalar que ocuparían el lugar de conductores sin estatus migratorio legal, quienes, aseguró sin presentar pruebas, son responsables de numerosos accidentes.
El presidente añadió que «cualquier estadounidense que haya conducido un camión pesado para nuestras Fuerzas Armadas será automáticamente elegible para obtener una licencia comercial de conducir». No ofreció más detalles sobre la propuesta.
Las declaraciones de Trump, realizadas durante una cumbre sobre inversiones militares en Carlisle, Pensilvania, parecen reflejar un esfuerzo más amplio de su administración por restringir las licencias comerciales para conductores inmigrantes, incluso para algunos residentes legales. En marzo, alrededor de 200 mil conductores inmigrantes que contaban con autorización para vivir y trabajar en Estados Unidos perdieron sus licencias.
Una orden ejecutiva emitida en abril de 2025 instruyó al Departamento de Transporte a imponer un requisito de dominio del idioma inglés para los conductores comerciales y a revisar las licencias de ciudadanos extranjeros autorizados para trabajar en Estados Unidos.
Trump ha atribuido accidentes de tractocamiones a conductores inmigrantes, aunque no existen estudios exhaustivos que determinen cuántas colisiones involucran a este grupo. El miércoles reiteró sus afirmaciones de que muchos de estos conductores no pueden leer las señales de tránsito y consumen drogas. Para conducir camiones comerciales, los extranjeros deben contar con autorización para trabajar y cumplir el mismo proceso que cualquier otro conductor, lo que incluye asistir a escuelas de manejo y aprobar los exámenes correspondientes.
El presidente y su administración han citado accidentes de alto perfil para justificar estas medidas.
El miércoles, Trump mencionó un accidente ocurrido este mes en Pensilvania, en el que murió un policía estatal. El Departamento de Seguridad Nacional informó que el conductor del tractocamión involucrado era un inmigrante haitiano sin autorización para residir en Estados Unidos, pero que contaba con una licencia comercial emitida por Massachusetts. Un abogado del conductor declaró a un medio local que su cliente se encontraba en proceso de solicitar asilo.
De acuerdo con datos de la agencia de seguridad vial del Departamento de Transporte, en los 12 meses concluidos en septiembre se registraron 3 mil 632 accidentes de camiones de carga pesada, una disminución del 15 % respecto de los 4 mil 292 registrados en el mismo periodo del año anterior. La agencia informó en febrero que la administración endurecía las restricciones tras identificar al menos 17 accidentes fatales que, según dijo, involucraron a conductores comerciales que no residían en el estado que emitió sus licencias.
Durante su discurso del miércoles, Trump dirigió particularmente sus críticas a los conductores inmigrantes sin estatus migratorio permanente, aunque no explicó cómo su administración buscaría aplicar nuevas restricciones específicamente contra ellos.
El esfuerzo paralelo para impedir que inmigrantes autorizados a vivir y trabajar en el país obtengan licencias para conducir camiones generó fuertes críticas y desafíos legales cuando fue anunciado el año pasado. La medida afectó a solicitantes de asilo, refugiados y beneficiarios del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).
El año pasado, organizaciones que representan a la comunidad sij en Estados Unidos y que se opusieron a los nuevos requisitos afirmaron que la administración estaba «perpetuando el mito» de que los conductores inmigrantes no están calificados o representan un peligro.
Los accidentes fatales en los que se ven involucrados camiones de carga pesada han disminuido en los últimos años. Sin embargo, el transporte de carga sigue siendo una profesión exigente y las empresas enfrentan dificultades para encontrar suficientes conductores. El trabajo ha atraído a inmigrantes dispuestos a pasar largas jornadas en carretera a cambio de obtener un salario potencialmente elevado poco después de llegar a Estados Unidos.
Los veteranos también se sienten atraídos por esta profesión en una proporción mayor que la población trabajadora en general. Al menos uno de cada diez conductores de camiones es veterano militar, el doble del promedio registrado entre todos los trabajadores.















