Los Medias Rojas de Boston continúan siendo el equipo más encendido de las Grandes Ligas al extender su racha ganadora a seis juegos consecutivos tras aplastar 14-2 a los Medias Blancas de Chicago.
Luego de pasar buena parte de la temporada entre los equipos con menor producción de jonrones, la ofensiva de Boston ha encontrado un poderoso despertar que ha sido clave en su impresionante paso durante el último mes.
Con los cuatro cuadrangulares conectados en el triunfo del martes, los Medias Rojas acumulan ocho jonrones en sus últimos dos encuentros y un total de 30 vuelacercas desde la pausa del Juego de Estrellas, cifra que representa la segunda mejor marca de las Grandes Ligas en ese lapso, únicamente por detrás de los Bravos de Atlanta.
El explosivo ataque comenzó desde el primer episodio, cuando Caleb Durbin conectó el primer grand slam de su carrera, seguido inmediatamente por un cuadrangular de Jarren Durán para conseguir jonrones consecutivos.
La ofensiva no se detuvo ahí, ya que el venezolano Wilyer Abreu también se hizo presente con dos jonrones solitarios, mientras que Boston volvió a desatar otro rally de seis carreras en la sexta entrada, esta vez sin necesidad de un batazo de cuatro esquinas.
Con ello, el club logró anotar seis o más carreras en dos innings distintos de un mismo juego por primera vez desde el 27 de abril de 2024, cuando lo consiguió frente a los Cachorros de Chicago.
El extraordinario momento de los Medias Rojas queda reflejado en su impresionante marca de 24 victorias y apenas tres derrotas desde el 3 de julio, un rendimiento que los ha convertido en uno de los equipos más dominantes de las Grandes Ligas en las últimas semanas.
Con una ofensiva encendida y un bateo oportuno, Boston continúa consolidándose como un serio contendiente rumbo a la recta final de la temporada.













