Corea del Norte aseguró hoy que la decisión de Estados Unidos de reducir la duración de los ejercicios militares con Corea del Sur no cambia su percepción de que las maniobras son de carácter provocador, un duro golpe a las esperanzas de que se reanuden las conversaciones diplomáticas entre el Mandatario norcoreano Kim Jong Un y su homólogo estadounidense Donald Trump.
Los comentarios de esta noche de Kim Yo Jong -la influyente hermana del gobernante norcoreano- representan la primera reacción pública del Gobierno de su país a la decisión de Trump de reducir drásticamente la duración de los ejercicios militares anuales con Corea del Sur.
«Creemos que no vale la pena hacer comentarios al respecto y no nos interesa en lo absoluto», señaló Kim Yo Jong en un comunicado publicado en medios estatales.
«La provocadora y agresiva naturaleza de las maniobras no cambiará aunque se haya reducido su tamaño y duración».
También mencionó una serie de ejercicios militares realizados por Estados Unidos y Corea del Sur a principios de este año, así como el impulso del Gobierno surcoreano por introducir submarinos de propulsión nuclear.
Kim Yo Jong negó que exista comunicación alguna entre Trump y Kim.
Al ser consultado por los reporteros sobre si había conversado con Kim Jong Un, Trump aseguró esta semana que su homólogo norcoreano había respondido a su llamado para iniciar conversaciones.
El comunicado de Kim Yo Jong carecía de la usualmente dura retórica norcoreana. Señaló brevemente que las relaciones entre Trump y su hermano «siguen siendo excelentes», mencionando comentarios previos de su hermano de que aún tiene «buenos recuerdos» de Trump.
Esto deja entrever que Corea del Norte podría estar tratando de gestionar las relaciones con Trump, mientras busca mayores concesiones para reanudar las conversaciones.
Al ser consultado por los periodistas sobre si se reunirá con el dignatario norcoreano este año, Trump respondió el miércoles: «Sí, lo haré». No contestó a una pregunta sobre si actualmente intercambia cartas con Kim, pero dijo que se lleva bien con él.
Las maniobras son un pilar central de la alianza entre Estados Unidos y Corea del Sur, que se remonta a la Guerra de Corea de 1950-53. Pero también han sido una prolongada fuente de animosidad con Corea del Norte, que ha calificado los ejercicios como un ensayo de invasión y ha respondido con pruebas armamentísticas.
















