Cd. de México.- En un decomiso sin precedente en Nuevo León desde la narcoguerra de hace 16 años, unas 210 armas largas y cortas, así como decenas de cargadores, fueron incautadas ayer cuando eran trasladadas por la Autopista de Nuevo Laredo a Monterrey, a la altura del municipio de Sabinas Hidalgo.
En el aseguramiento, realizado en un filtro móvil de revisión de agentes de la FGR y la Secretaría de Seguridad federal (SSPC), fueron detenidos tres hombres -dos estadounidenses y un mexicano- que traían oculto el arsenal en un doble fondo de los remolques de dos camionetas.
Una fuente policiaca precisó que los sospechosos viajaban desde Dallas con dirección a Monterrey, cuando los detuvieron para realizarles una revisión.
Los detenidos fueron identificados sólo por sus nombres, Cándido Rodrigo, Javier, y Bernabé, de quienes no se dio la edad y ya fueron puestos a disposición de un Ministerio Público federal.
El operativo se realizó a la altura de la caseta de cobro luego de que una denuncia anónima alertó del paso de armamento.
Entre las armas incautadas se encuentran fusiles AR-15, calibre .223, y AK-47, conocidos como «cuerno de chivo», calibre 7.62×39.
También había una gran cantidad de rifles, cuyo calibre no se detalló y más de 70 cargadores para distintas armas de varios calibres.
En Nuevo León no se reportaba un decomiso similar desde mayo del 2010, cuando se padecían los efectos de una guerra entre los Zetas y el Cártel del Golfo (CDG).
Entonces, el Ejército incautó en un narcocampamento del municipio de Higueras un arsenal que incluía 124 armas largas, 15 pistolas, 109 granadas, mil 375 cargadores y 55 mil balas.
















