Angelina Jolie vendió su mansión de Los Feliz por 24.75 millones de dólares, una operación que coincide con los planes de la actriz de 51 años para comenzar una nueva etapa ahora que sus hijos han alcanzado la mayoría de edad y han comenzado a independizarse.
La propiedad, que Jolie compró en 2017 por aproximadamente 24.5 millones de dólares, poco después de su separación de Brad Pitt, permaneció cinco meses en el mercado antes de concretar la venta, luego de haber sido puesta a la venta en mayo por casi 30 millones de dólares.
Actualmente, el inmueble aparece con contrato pendiente en el sitio web de Sotheby’s International Realty, que gestiona la operación junto con The Agency.
La mansión, construida en 1913 y anteriormente propiedad del reconocido director Cecil B. DeMille, cuenta con una superficie de alrededor de 11 mil pies cuadrados distribuidos en seis habitaciones y diez baños, además de amplias áreas comunes, biblioteca, cocina de estilo rústico, sala de té, bodega, gimnasio y lavandería en el sótano.
El exterior se extiende sobre dos acres y ofrece vistas panorámicas de las colinas de Hollywood y del Observatorio Griffith, mientras que el jardín trasero cuenta con una gran piscina, una casa de piscina y abundante vegetación que rodea la propiedad.
La venta también llega en un momento en el que Jolie estaría preparando su salida de Los Ángeles, pues una fuente citada por TMZ señaló que la actriz planea dejar California y todavía no ha decidido dónde establecerá su próximo hogar.
De acuerdo con el mismo reporte, Jolie retomará su actividad laboral en distintos lugares del mundo y pasará una parte importante de su tiempo en Camboya, país donde también tiene una residencia y con el que mantiene una estrecha relación.
La posibilidad de abandonar Los Ángeles no es nueva para la actriz. En 2024, durante una entrevista con The Hollywood Reporter, Jolie explicó que permanecía en California principalmente por las circunstancias relacionadas con su divorcio y que esperaba poder marcharse cuando sus hijos fueran mayores.
Ahora, ese momento parece haber llegado, después de que sus hijos comenzaron a construir sus propias vidas lejos del hogar familiar y algunos incluso han tomado medidas para dejar de utilizar el apellido Pitt.
El más reciente fue Maddox, quien legalmente eliminó el apellido de su padre y ahora se llama Maddox Chivan Jolie. Un juez de Los Ángeles autorizó el cambio de nombre esta semana, mientras que Zahara tiene programada una audiencia para solicitar el suyo el próximo 28 de septiembre.
Shiloh también inició un proceso similar en 2024 y sus abogados señalaron entonces que se trataba de una decisión independiente tomada después de experiencias dolorosas. Por su parte, Zahara y los mellizos Vivienne y Knox han dejado de utilizar informalmente el apellido Pitt, con planes de formalizar sus respectivos cambios.
Jolie y Pitt se separaron en 2016 después de 12 años de relación y dos de matrimonio, mientras que su divorcio quedó finalizado en diciembre de 2024 tras años de disputas legales. Aunque su separación matrimonial llegó a su fin, ambos continúan enfrentados por el conflicto relacionado con Château Miraval, la bodega que compartieron.
Mientras Pitt sostiene que Jolie vendió su participación al empresario ruso Yuri Shefler sin su consentimiento, la actriz ha mantenido su propia postura sobre el conflicto. En paralelo, Pitt mantiene una relación con la diseñadora de joyas Ines de Ramon, con quien está vinculado sentimentalmente desde 2022.
















