Chihuahua, Chih.- Marco Antonio Bonilla Mendoza cerró ayer su etapa como presidente municipal de Chihuahua luego de que el Cabildo aprobara por unanimidad su solicitud de licencia definitiva para separarse del cargo.
Tras recibir la autorización, el ahora alcalde con licencia ofreció un mensaje en el que hizo un recuento de los cinco años que encabezó el Gobierno municipal, habló de su historia personal y adelantó que continuará en la vida pública.
Bonilla recordó que en 2021 recibió por primera vez la oportunidad de servir como presidente municipal y que en 2024 los ciudadanos renovaron esa confianza. Aseguró que nunca consideró el cargo como algo propio, sino como una responsabilidad otorgada temporalmente por los chihuahuenses.
“Hoy estoy aquí para despedirme de una responsabilidad que ha sido, sin duda, el más grande honor de mi vida”, expresó.
Durante su mensaje, relató que al asumir la Presidencia Municipal pensó en el niño que vivía en Chihuahua 2000 y que alguna vez soñó con ocupar ese cargo.
Explicó que aquella aspiración nació después de observar, desde una cancha de futbol, las diferencias entre las condiciones en que crecían distintos niños de la ciudad.
Según Bonilla, aquella experiencia lo llevó a preguntarse por qué el lugar donde una persona nace, la escuela a la que acude o las condiciones económicas de su familia deben determinar hasta dónde puede llegar.
Dijo que desde entonces construyó la convicción de que un niño de una familia humilde debía tener las mismas oportunidades que cualquier otro.
El alcalde con licencia recordó además que comenzó a trabajar desde los ocho años vendiendo paletas, posteriormente dulces en oficinas y que durante varios años laboró en El Pasito.
Aseguró que esas experiencias le enseñaron que el trabajo dignifica y que los objetivos requieren esfuerzo.
También habló de sus padres y de los sacrificios que, afirmó, marcaron su formación.
Señaló que su madre sacó adelante a sus hijos y que su padre tuvo que emigrar a Estados Unidos para trabajar y apoyar a su familia.
“Por eso, cuando me preguntan qué significó para mí ser presidente municipal de Chihuahua, la respuesta no está en un escritorio, está en aquel niño”, manifestó.
Bonilla sostuvo que su llegada a la Alcaldía no tuvo como único propósito cumplir una aspiración personal, sino buscar que otros niños y jóvenes tuvieran mayores oportunidades.
En ese sentido, destacó acciones como becas, apoyos escolares y programas municipales, entre ellos “Más Vida” y “Semillitas”, además de la creación del Centro Municipal de Protección Animal.
En materia de seguridad, afirmó que durante su administración realizaron inversiones para mejorar las condiciones de policías y bomberos, tanto en salarios como en equipamiento.
Señaló que proteger a las familias también significaba cuidar a quienes arriesgan su vida para atender emergencias.
“Nunca me pareció justo pedirle a alguien que arriesgara su vida por Chihuahua sin ayudarlo a regresar con bien a casa”, dijo.
También destacó las obras viales realizadas en diferentes sectores de la ciudad y sostuvo que una de las metas fue recuperar tiempo para las familias.
Señaló al Polideportivo Luis H. Álvarez como una de las obras con mayor significado para él, debido a que la relacionó con aquella experiencia de infancia en una cancha de futbol.
Bonilla afirmó que su administración no buscó “hacer historia”, sino “transformar historias”.
Como parte de su balance, sostuvo que entregó una ciudad mejor que la que recibió y destacó resultados que atribuyó a su gobierno en seguridad, empleo, transparencia, iluminación, movilidad y calidad de vida.
Aseguró que Chihuahua registró los mejores resultados en seguridad de los últimos 10 años y que genera el 80 por ciento del empleo de todo el estado.
También señaló que la capital es la ciudad más transparente del país, además de avanzar en infraestructura y soluciones viales.
“Gobernar significa reconocer que uno no tiene todas las respuestas, pero puedo decirles algo con tranquilidad: nunca fuimos indiferentes”
Marco Antonio Bonilla Mendoza, Alcalde con licencia por el PAN
El alcalde con licencia aclaró que esos resultados no correspondían únicamente a una persona, sino al trabajo de policías, bomberos, trabajadores municipales, empresarios, docentes, universidades, organizaciones civiles y ciudadanos.
Agradeció también a los integrantes del Ayuntamiento y reconoció que durante su administración existieron coincidencias y diferencias. “Un Cabildo no está para pensar igual”, expresó, al señalar que incluso desde las diferencias se debe buscar aquello que sirva mejor a los ciudadanos.
Bonilla incluyó en sus agradecimientos a quienes confiaron en su administración y también a quienes no lo hicieron.
Afirmó que desde el primer día tuvo claro que debía gobernar para todos y reconoció que hubo aciertos y errores.
“Gobernar significa reconocer que uno no tiene todas las respuestas, pero puedo decirles algo con tranquilidad: nunca fuimos indiferentes”, sostuvo.
En el aspecto personal, agradeció a su madre por enseñarle que rendirse no era una opción, a su padre por inculcarle el valor del trabajo y a su esposa e hijos por acompañarlo durante los cinco años que estuvo al frente del Municipio.
Bonilla señaló que durante ese periodo recorrió colonias, escuelas y parques, además de conversar con trabajadores, emprendedores, estudiantes, maestros, adultos mayores y familias.
Aseguró que esas experiencias confirmaron el amor que tiene por la ciudad.
“Ser presidente municipal se acaba, pero ser chihuahuense no termina nunca y servir a Chihuahua tampoco”, afirmó.
Sobre su salida del cargo, sostuvo que la Presidencia Municipal nunca le perteneció, sino que los ciudadanos la confían por un tiempo a quien tiene la responsabilidad de gobernar.
“Los ciudadanos nos confían a nosotros por un tiempo la responsabilidad de tomar decisiones y cuidar lo que es de todas y de todos. Después llega el momento de devolverla y para mí hoy ese momento ha llegado”, señaló.
Sin embargo, Bonilla adelantó que su salida de la Alcaldía no significa el final de su participación pública.
Afirmó que tomó una decisión sobre el siguiente capítulo de su vida y manifestó: “Quiero seguir sirviendo”.
Al hablar de esa nueva etapa, señaló que Chihuahua enfrenta desafíos como la violencia, el crimen, la extorsión, las desapariciones y la falta de oportunidades para los jóvenes.
También mencionó la defensa del campo, el agua, la libertad, la seguridad y el derecho de las familias a vivir en paz.
Antes de concluir, deseó éxito a René Chavira Venzor, quien asumiría la Presidencia Municipal, y pidió respaldarlo en la responsabilidad.
Finalmente, Bonilla volvió a la historia del niño de Chihuahua 2000 para afirmar que aquel sueño de llegar a la Alcaldía se cumplió, pero que ahora comienza uno nuevo.
“Aquel niño cumplió su sueño, pero ahora comienza otro”, expresó.
Añadió que si Chihuahua vuelve a darle la oportunidad de servirle, lo hará con la misma pasión con la que comenzó, porque, afirmó, podrán cambiar los cargos y las responsabilidades, pero no su compromiso con la ciudad.
















