Los sistemas solares no tienen garantizada su estabilidad. A veces un planeta puede acabar pasando demasiado cerca de su estrella y esta puede despedazarlo y tragarlo, despacio o deprisa. Ahora, unos astrónomos han descubierto un caso de este tipo pero muy inusual, porque el astro que está siendo succionado poco a poco por la estrella no es un planeta sino una enana marrón.
La investigación en la que se ha hecho este hallazgo es obra de un equipo encabezado por Aaron Householder, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos.
Una enana marrón es un astro con una masa demasiado grande como para que se le pueda considerar un planeta propiamente dicho, pero demasiado pequeña para poder sustentar las reacciones nucleares que caracterizan a una estrella. No es por tanto ni un planeta ni una estrella, sino, en cierto modo, algo intermedio.
El singular sistema solar investigado, que se llama ZTF J0440+2325, consta de una estrella enana roja (clase espectral M) y de la citada enana marrón. La diferencia entre sus respectivas masas no es muy grande y por ello puede decirse que se orbitan mutuamente. Solo tardan 87 minutos en dar una vuelta entera la una alrededor de la otra.
ZTF J0440+2325, se encuentra a unos 300 años-luz de distancia de la Tierra.
Es la primera vez que se observa un objeto con una masa tan baja como la de una enana roja consumiendo lenta pero constantemente a un objeto del rango de masas de una enana marrón.
La velocidad a la que la estrella traga materia de la enana marrón sugiere que este lento canibalismo estelar podría continuar durante cientos de miles, o incluso miles de millones de años.
El estudio se titula “Stable mass transfer from a substellar object onto an M dwarf”. Y se ha publicado en la revista académica Nature Astronomy.
















