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domingo, octubre 11, 2026
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Las campañas empezaron ayer en Ciudad Juárez, luego de años promocionándose ilegalmente sin que al menos hubiese candidatos. Inician con un panismo decidido a demostrar condiciones competitivas en la Ciudad que Morena considera de su propiedad. Con solvencia se plantó en el corazón del enclave populista para que Marco Bonilla protestara el cargo de candidato (elimino los eufemismos de como ahora le llaman). Hace años que Acción Nacional no tenía un evento así en ciudad Juárez; alegre, masivo, esperanzador. Se la jugaron y su atrevimiento les pagó, enviaron un mensaje alto y claro de que van por la frontera.

Hasta unos meses atrás Morena postulaba con la soberbia y arrogancia que aprendieron de su fundador, que sólo era cuestión de tiempo para ganar Chihuahua, que sucediera lo que sucediera fatalmente tomarían al estado como una especie de destino manifiesto. Muchos ciudadanos e incluso panistas y opositores les creyeron, era la maquinaria electoral invencible que atraía oportunistas en busca de migajas. Muchos corrieron hacia ellos con la convicción personal de que vivir fuera de Morena era vivir en el error. Ahora estarán pensando si hicieron lo correcto.

La política es caprichosa, el sentir popular y los ánimos políticos cambiaron cuando Claudia Sheinbaum ordenó la feroz persecución contra Maru Campos, queriendo topar el escándalo de Rocha Moya. Nunca esperó la decidida respuesta de la gobernadora chihuahuita, plantándole cara en lugar de agacharse. El boicot a la marcha de mayo, el abucheo contra Andy López Beltrán en el aeropuerto y la declaratoria de Maru frente a la FGR cambiaron el humor social a favor del PAN. Tarde se percataron del error, en esas semanas de persecución convirtieron a Maru en figura nacional y amalgamaron el sentir regionalista de los chihuahuenses.

Aquella persecución fue un desatino estratégico del régimen, cuyo impulso aprovechó ayer Marco Bonilla en Ciudad Juárez. Pronunció un discurso que pretende restituir la vocación democrática de los juarenses, recordando los portentosos triunfos de Barrio, Luis Álvarez y los bárbaros del norte. Los juarenses han demostrado un alto sentido por la libertad y la democracia; hicieron punta en las míticas victorias panistas del 83, tomaron calles y puentes cuando el Verano del 86, hicieron ganar al PAN mientras el PRI conservaba la capital en la elección del 92. Es una ciudad de alternancias políticas: PRI, PAN, PRI, Independiente, Morena.

No se casan con ideologías, como sugiere desde la ignorancia la senadora Chávez, ¿porqué no podría regresar el PAN mañana?. Ciudad Juárez no tiene dueño, Morena ha ganado las últimas elecciones con autoridad, la más reciente retacando votos en urnas a su merced.  También ganaba el PRI y el PAN, hasta que hartaron a los electores y los relevaron del poder, recuerdo la elección especial con Patricio Martínez de gobernador, cuando anularon el resultado por una estúpida intervención ilegal de Gustavo Elizondo. El gobierno del estado en pleno, literal, se volcó en Juárez con obra y recursos sobrados en la campaña (agotaron los hoteles) y aún así perdieron la elección.

Marco Bonilla está sintiendo esa vibra positiva, se le observa más seguro, suelto, confiado, alegre. Lo mismo está sintiendo el PAN e incluso buena parte de la ciudadanía sin partido, intuitivamente ser han percatado de que los vientos empiezan a girar en otra dirección. Es normal, el ejercicio del poder desgasta, las mentiras de Dinamarca y mil más que antes tomaban con esperanza, hoy empiezan a verse como lo que son, engaños aviesos. Las transferencias de dinero en forma directa dejan de surtir efecto, ya saben que no son programas que les puedan quitar. Le gente pierde las esperanzas de cambio cuando acude a hospitales decadentes donde no hay instrumental ni medicina, cuando ganan más pero pueden comprar menos.

A parte de la intuición social, existen factores políticos que socavan la unidad del régimen desde adentro. Eligieron a un candidato, Cruz Pérez Cuéllar, al que Marco Bonilla puede decirle “excompañero de partido” sin faltar a la verdad. Cruz fue dos veces presidente estatal del PAN, diputado federal y local, participó en decenas de campañas contra la izquierda. Alquilado por César Duarte fue candidato a gobernador por Movimiento Ciudadano, ¿cómo podría justificar Ariadna Montiel que “sacarán a la derecha de Chihuahua”, con alguien que se formó políticamente en la extrema derecha del PAN y luego transitó por MC pagado por el PRI?. Apuestan a que la gente no tiene memoria y puede que tengan razón, pero ese pasado se lo van a estar recordando a Cruz durante toda la campaña.

Otro factor interno también incuestionable es la visible división interna que dejó la designación. Ni el profe Chaparro, un fundador del partido, ni Andrea Chávez quisieron tomarse la foto con el ganador, levantándole la mano. Al contrario, aún nombrada candidata a la presidencia municipal Chávez mantiene la confrontación, en la primera rueda de prensa criticó la “experiencia” de una manera muy dura y directa contra Cruz, dejando a la vez correr una pregunta de que sus seguidores votarían por ella, no por él. Ahí están los videos, dieron muchas vueltas a las redes. La confrontación llegó a nivel de lo personal ¿Cruz pondrá la otra mejilla?. Terminarán pisoteándose uno al otro.

Es, entonces, muy alentador para Marco Bonilla empezar con un exitoso evento de campaña en la ciudad donde han sufrido las peores derrotas de las últimas elecciones, sabiendo que los ánimos sociales han virado a su favor y que sus adversarios se despedazan entre si. Acéptenlo, las condiciones han cambiado y así lo demuestran las encuestas. Con decisiones acertadas, el PAN podría dar la pelea en la mayor fortaleza local de Morena. El escenario está puesto para que irrumpa Daniela Álvarez con una compaña de confrontación, partiendo en dos a la sociedad juarense, circunstancia en la que todo puede suceder.

Faltan más de ocho meses, si la fortuna sigue corriendo a favor del PAN, llegará al día de la elección muy bien posicionado. Pero ojo, como siempre digo, una cosa es el sentir social y otra las casillas. Más importante que la misma campaña, es realizar una eficiente operación para proteger cada voto por la libertad. Si descuidan las casillas todo esfuerzo será inútil, perderían la elección con resultados igual o peores a la pasada y traicionarían a la gente que deposita en ustedes su confianza. Las urnas son clave, en lo demás empezaron ganando.

 

Rompeolas

 

De Daniela, Santiago, el CDE y el cambio en la Fiscalía escribo mañana. Están en progreso las definiciones y son como fueron pintando desde un principio.