La International Road Transport Union (IRU) advierte que el sector del autotransporte de carga entre México y Estados Unidos enfrenta una gran presión debido al endurecimiento de las inspecciones.
Martín Rojas, senior adviser para las Américas de la IRU, indicó que la falta de criterios claros en la aplicación de normativas clave, como las reglas de cabotaje e inspecciones sobre el nivel del idioma inglés, está generando una ola de confusiones y detenciones arbitrarias.
El problema afecta a ambos países, «estamos perdiendo choferes capacitados que ya contaban con certificaciones de seguridad transfronteriza y se vuelve más compleja la operación», comentó.
Rojas resaltó que uno de los principales focos de tensión es la interpretación del cabotaje en territorio estadounidense.
Atribuye que operaciones de ciertas empresas en EE.UU., que utilizaban operadores contratados fuera de la ley, hicieron que se recrudecieran las inspecciones por parte de Estados Unidos.
Expuso la autoridad carece de parámetros uniformes para determinar cuándo una carga internacional solo está en tránsito o «descansando», en comparación con una operación doméstica no permitida para choferes extranjeros.
















