En el centro de nuestra galaxia la Vía Láctea, reside un agujero negro supermasivo conocido como Sagitario A*, cuya masa se calcula que es aproximadamente 4 millones de veces la del Sol. Una investigación reciente ha revelado que el gas que orbita de cerca al agujero, y que está, por así decirlo, en primera fila para caer a él, es bastante rico en elementos químicos más pesados que el hidrógeno y el helio, los dos ingredientes más típicos del gas en el cosmos.
El estudio lo ha realizado un equipo encabezado por Nicole M. Ford, de la Universidad McGill en Canadá.
El estudio se llevó a cabo con datos recolectados mediante el telescopio espacial James Webb, de la NASA, la ESA y la CSA, las agencias espaciales de Estados Unidos, Europa y Canadá, respectivamente. El telescopio capta la luz infrarroja en un amplio rango de longitudes de onda con una resolución espectral y espacial sin precedentes; esto permitió a los autores del estudio distinguir las firmas térmicas de varias nubes de gas que orbitan cerca del agujero negro. Asimismo, les facilitó determinar con precisión, mediante análisis espectral, la composición química de cada una de esas nubes.
Ford y sus colegas consideran que esta abundancia de elementos químicos pesados probablemente se deba a estrellas que, al explotar, liberaron material en el entorno del agujero negro a lo largo del tiempo.
El equipo también descubrió que la composición de este gas es similar a la de muchas de las estrellas que orbitan de cerca al agujero negro, lo que sugiere que tanto las nubes de gas como las estrellas se formaron de manera conjunta.
La presencia de elementos químicos como carbono, oxígeno, hierro u oro en las masas de gas cósmico influye en la rapidez con la que estas se enfrían, lo que, a su vez, determina con qué facilidad el gas puede ser atraído hacia un agujero negro.
Sagitario A* se encuentra más cerca de la Tierra (y, por tanto, es más fácil de observar) que cualquier otro agujero negro supermasivo. Los hallazgos de este nuevo estudio podrían contribuir a una mejor comprensión de cómo se distribuyen los elementos químicos distintos del hidrógeno y del helio en torno a los agujeros negros supermasivos en otras galaxias, así como de los procesos que aportaron a la Tierra muchos de estos otros elementos químicos.
El estudio se titula “Ionization Structure and Metal Enrichment of the Galactic Center Minispiral Observed with JWST”. Y se ha publicado en la revista académica The Astronomical Journal.
















