Cd. de México.- De mostrarse confundido y enojado hasta errático e iracundo en redes, Aleks Syntek pasó a aceptar que necesitaba ayuda profesional y, luego, a experimentar la tranquilidad.
Aunque está separado de su esposa, Karen, porque no desea afectarla con su situación personal, sigue teniendo al apoyo incondicional de su familia y amigos, quienes han sido su sostén en estos tiempos adversos.
«No estaba enojado, no estaba deprimido, estaba distraído. Hoy día me doy cuenta cuánto me quieren mis colegas, y yo los amo de regreso.
«Lloro todos los días, pero es de alegría. Mi corazón está lleno de gratitud, yo sí creo en Dios, sí creo en la luz y en la oscuridad», afirmó Syntek en entrevista.
De aquel concierto en la Alcaldía Benito Juárez, el pasado 15 de septiembre, que fue el detonador de su crisis, el intérprete afirmó que haberse enfrentado a un público que agredía a varias personas lo hizo externarse de forma imprecisa.
En ese show le pedían canciones de otros compositores y le gritaban groserías.
Después, tuvo una crisis defensiva en redes sociales, en busca de la aceptación. Ello incluso derivó en una canción, «Masepum», con Mocho Chavea, el primer paso para componer nuevos temas.
Raúl Alejandro Escajadillo, de 57 años y con 35 de trayectoria musical, decidió darse un tiempo de su relación con Karen Coronado y conversó con sus hijos sobre su estado de salud.
«Primero se asustaron, lloraron, dijeron: ‘No. Papá ya se volvió loco’. Y yo les dije ‘No, papá no está loco, la situación me rebasó’.
«Ya son muchos años que me señalan y me señalan, sólo hablan de otras cosas y yo hablo de mi música», comentó el papá de Natalia, de 20 años, y Matías, de 17.
Hace unos días, Syntek reveló que había sufrido un brote psicótico y que el doctor le recomendó tratamiento clínico, así como evitar vuelos por el resto del año. Está tomando terapia con el psicólogo Fernando Núñez, además de ingerir ansiolíticos.
«Para el tratamiento tienes que abrir las heridas que están ahí, que no se han sanado; es un proceso de años muy doloroso y que no se da de un día para otro: abres la herida, sacas la pus y la cierras. Y duele, no es sufrimiento, es un dolor de sanación», detalló.
«Los artistas no estamos para andar viendo los insultos. Ya no me asomo a ver, eso me ha sanado mucho. Después de lo que pasó el 15… eres un hombre de 57 años, te tiene que valer sorbete, estás más allá de eso».
Aleks Syntek, cantautor
Creador de éxitos como «Duele el Amor», «Sexo, Pudor y Lágrimas» e «Intocable», el yucateco lamentó que la conversación sobre él gire en torno a su situación personal o a sus declaraciones sobre su aversión al reguetón.
La mayoría, dijo, reduce su nombre en redes a buscar clicks y opiniones negativas, sin considerar que en su carrera ha trabajado con figuras como Kylie Minogue, Celia Cruz, Juan Gabriel, Ana Torroja, Timbiriche y Caifanes.
«Lo que me molesta es que los de mi generación pasen por alto el hecho de que a un artista como yo no se le dé su valor, no se le dé su lugar.
«Con mi trayectoria merezco un lugar, y el hecho de que te guste o no mi música no te da derecho a tratarme mal. Quiero que me trates bonito, que no lastimes a mis hijos, a mi esposa. Me tiene muy molesto que sólo lo hagas por monetización».
Syntek reconoció que su molestia también tiene que ver con que hay menos trabajo y desea ofrecer buenos espectáculos porque él es fuente de trabajo para su equipo. Algo de lo que también habló en aquel concierto septembrino.
«Ha bajado el trabajo para todos, y lo que más me preocupa es la gente del staff, los productores, los técnicos, los de audio. A Molotov le han robado equipo, a Café Tacvba, a mi productor lo intentaron matar en Texcoco. Perdió el ojo», relató.
















