Si la caravana es orgullo del Nuevo Amanecer, es decir el gobierno del PAN; si consiguió sobrados sus objetivos de justicia y federalismo; si es un ejemplo nacional a seguir, como lo han dicho; si fue pagada con recursos de sus propios participantes y donativos, ¿Por qué motivo los diputados del PAN, Movimiento Ciudadano y PES votaron contra un exhorto del Congreso local, presentado por la diputada del PRI, Isela Torres, mediante el cual pediría al Gobierno Estatal un informe de gastos?.
No tiene sentido la negativa, habida cuenta de que se trata de una actividad organizada, encabezada y promovida por el gobernador Corral y en consecuencia es un evento de gobierno que válidamente puede ser financiado con recursos públicos ¿O no se justificó la inversión para conseguir 900 millones de pesos?.
Les hace ruido detallar vuelos de avión, combustible, alimentos, hospedajes, pero haberla manejado como si fuese un movimiento ciudadano espontaneo, a sabiendas de que sus únicos asistentes tenían relación directa o indirecta –parientes y amigos- con la nomina. Así es comprensible que oculten la información.
Y sería peor si la toman por campaña para el PAN o el Frente, pues en ese caso Chihuahua estaría frente a uno de los peculados electorales más cínicos y descarados en la historia electoral del país. Son las dos varas con que el Nuevo Amanecer se conduce; por un lado exige transparencia y por otro oculta de la manera más pueril un gasto que todo Chihuahua debería conocer.
Que tanto es presentar las cuentas con un tratamiento cosmético. Quedarían listas con una depuradita para evitar que aparezcan los boletos de avión y viáticos a nombre de los intelectuales que sirvieron a la caravana de motivo decorativo, y los cheques a nombre de las empresas transportistas. Gustavo Madero puede darles ideas al respecto.
Cuanta mojigatería, ahora resulta que no costó ni un peso, pues los ciudadanos alimentaban y hospedaban a los contingentes en cada pueblo y ranchería por la que pasaban. No se engañen, es un movimiento desde el poder con fines electorales en el que la sociedad no se involucró.
Dos versiones, o mejor dicho una con doble objetivo, se fortalecen en el marco del proceso electoral. Armando Cabada y López Obrador construyen un acuerdo en el que se retroalimentaría mutuamente de votos, sin que implique compromisos electorales más allá de la campaña presidencial y la alcaldía.
Yeidkcol Polenski y el propio Cabada operan personalmente esos acuerdos, donde la idea principal sería construir una alianza electoral de facto, llevando a Cabada y a López Obrador como principales beneficiarios.
El segundo objetivo impactaría la política doméstica, pues se trata de hacer cambios en la fórmula de senadores por Morena. Dado que la maestra Caraveo es vista como candidata “juanita”, incapaz de sumar un solo voto al proyecto lopista, altos liderazgos de Morena siguen cavilado la posibilidad de bajarla a segunda fórmula y en su lugar postular a Víctor Valencia, un aguerrido y duro expriista que sabe hacer campaña. Con Valencia de candidato la ecuación electoral cambia, como lo pongan es un prospecto a tomar en cuenta e infunde mucho más respeto que Cruz y Caraveo.
Si consiguen ponerse de acuerdo, los movimientos en el senado son muy probables, por ese motivo han detenido el registro de candidatos a presidentes municipales. La semana próxima podría haber noticias, pues de cuajar bajarían a Javier González Mocken.
En otro acuerdo triangulado donde Cabada es eje aglutinador, el PAN ve complicada la candidatura a diputado federal por el distrito uno, donde el PRI registró a Adriana Fuentes.
Los estrategas azules piensan que la relación de amistad y de negocios entre las familias Cabada y Fuentes son un estimulante para que el edil independiente empuje la campaña de Adriana. Son especulaciones que ahí están, tómelas bajo la reserva debida.
Soluciones no explicaciones piden los chihuahuenses con relación a la extendida violencia que sufre la entidad. En lugar de mermar aumenta: sicarios del mal llevan un cuerpo decapitado a un velorio en Guachochi, el muerto y los heridos en el bar Quinto Patio, el asesinato a plena luz del día en conocida vialidad de ésta capital, la masacre en el Palenque y la cuenta que sigue sin pausa.
Frente a esos hechos de sangre, la respuesta de Corral es que “están calentando la plaza” y deja entrever que podría ser una reacción del Régimen contra su movimiento federalista.
¿En serio las toma por respuesta del régimen a sus acciones de rebeldía?. Su interpretación de los hechos genera mayor incertidumbre y temor ciudadano, pues en esa hipótesis Chihuahua sería víctima de un complot cuyo fin es atemorizar a la población y desestabilizar el gobierno.
Mejor una de vaqueros, pero resulta importante que por fin se haya percatado de que fuerzas oscuras actúan a sus anchas en la entidad, calentando la plaza de la misma manera en que lo hicieron los últimos tres años de Reyes, el primero de Duarte y ahora lo que va de su administración.
De la masacre en el palenque a otro “Salvarcar” no falta nada. Ese tipo de acciones son parte de los recursos usados por los grupos delictivos para enviarse mensajes entre si y retar a la autoridad.
La gente lo sabe muy bien, por desgracia en Chihuahua la sociedad es experta en la guerra de carteles, por lo mismo pide una acción decidida de su gobernador. Quieren sentirse seguros, no que les den explicaciones sobre las causas del mal, esas ya las conocen.
Mañana viene a Chihuahua José Antonio Meade, estará en la entidad que gobierna el mayor opositor al régimen y alguien que públicamente declaró que desea verlo derrotado, pues prefiere un triunfo de cualquier candidato antes que el del PRI.
Con esos antecedentes, es decir las buenas vibras y atentos saludos que ha recibido desde Chihuahua, será interesante conocer la postura del candidato priista ¿Le regresará la flor o guardará silencio? El jueves tendremos la respuesta.
















