El salario mínimo en México es insuficiente para alcanzar una “línea de bienestar” que incluya costos de alimentación, educación, vivienda y cuidados de salud, según el estudio denominado “Salario mínimo y Derechos Humanos”, realizado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos –CNDH-
De acuerdo con el citado documento, la línea de bienestar en el 2016, sumó 2 mil 714.66 pesos mensuales en las zonas urbanas mientras que el monto del salario mínimo será de 70.10 pesos diarios a partir del primero de enero, sin incluir prestaciones laborales u otras medidas de protección social, lo que permite estimar que, aun percibiendo treinta y un días de salario al mes, existe un déficit del 20 por ciento para alcanzar dicho parámetro.
En el 2017, según la Comisión Nacional de Salarios mínimos, este ascendería a 80 pesos diarios lo que significaría mantener prácticamente el mismo déficit aun en el supuesto de que el costo para cubrir las necesidades básicas, se mantuviera.
La CNDH explica que al primer trimestre del 2016, en el país había 32 millones 730 mil 599 trabajadoras y trabajadores asalariados, mismos que representaban casi el 27 por ciento de la población total, según los indicadores estratégicos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI.
De acuerdo con la citada fuente de información, para el mismo periodo, existían 3 millones 875 mil 098 trabajadoras y trabajadores subordinados y remunerados cuyos ingresos fueron de hasta un solo salario mínimo general o menos.
Desde una perspectiva de género, el 14.81 por ciento de las mujeres trabajadoras se encontraban en dicha situación, mientras que en el caso de los hombres, la cifra fue mucho menor, del 8.94 por ciento lo que evidencia las desigualdades.
El texto indica que este sector específico de la población enfrenta dificultades para asumir los costos inherentes a satisfactores básicos como alimentación, salud, vivienda y educación.
Aunado a dicha insuficiencia económica, los medios de protección social que pudieran
complementar los satisfactores necesarios para el bienestar de las trabajadoras y los trabajadores que perciben un solo salario mínimo, no han logrado una cobertura universal.
















