Encuentran entierro de casi 900 años de antigüedad en Tula

Tula de Allende.

La delegación en Hidalgo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) halló un entierro de casi 900 años de antigüedad el cual fue encontrado junto a una ofrenda ceremonial.

El hallazgo fue realizado por el arqueólogo Luis Manuel Gamboa, en la región de Tula de Allende, donde descubrió un entierro humano de sexo femenino acompañado de una ofrenda cerámica consistente en una vasija con asa, un sahumador del tipo Alicia Calado, un cajete tipo Rebato Rojo Pulido y una vasija tipo Plumbate con forma de Guajolote.

Además, entre los objetos descubiertos, fue identificado un caparazón de tortuga. Estas piezas, explicó el investigador, datan aproximadamente del 900 a 1150 d.C.

El arqueólogo precisó “la vasija Plumbate, es un elemento que muestra la importante interacción de la cultura tolteca con otras como la maya, ya que este tipo de cerámica plomiza era manufacturada en la costa del Pacífico cerca de la frontera entre México y Guatemala”.

La cerámica plomiza estaba distribuida en toda Mesoamérica y Centroamérica. Por su parte, el guajolote era muy preciado en época prehispánica, no solo por ser comestible, sino que con sus huesos se hacían instrumentos como agujas o punzones y con las plumas elaboraban ornamentos corporales”.

Tula, en su época de apogeo -alrededor del 900- 1100 d.C.-, era una ciudad esplendorosa de casi 18 kilómetros cuadrados, con una población estimada de 80 mil habitantes. En cada extremo de la ciudad había cientos de barrios y áreas de talleres artesanales.