LONDRES
.Una de cada tres personas que durante 2020 tuvieron que abandonar sus hogares debido a desastres relacionados con el clima son niños, lo que equivale a diez millones de menores de edad en todo el mundo.
De acuerdo con un informe de la organización Save the Children, se trata de una cifra récord, mientras que otros muchos quedan “atrapados” en lugares de riesgo.
El aumento de las temperaturas, la subida del nivel del mar y la degradación de la tierra son algunos de los motivos que inducen a la migración por el cambio climático.
Es una realidad y va a empeorar mucho: 30 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares en 2020, debido a desastres relacionados con el clima, tres veces más que los desplazados por conflictos y violencia”, indicó en el reporte, publicado con motivo de la COP26, que iniciará el lunes en Glasgow.
En tanto, el secretario general de la ONU, António Guterres, llamó a los líderes del G20 a superar los “niveles peligrosos de desconfianza” con otros países para evitar una “catástrofe climática”.
UN TERCIO DE LOS MIGRANTES CLIMÁTICOS SON NIÑOS
Una de cada tres personas que se ven obligadas a abandonar sus hogares debido a desastres relacionados con el clima son niños, con una cifra récord de diez millones de menores desplazados en 2020, mientras que otros muchos quedan “atrapados” en lugares de riesgo, alertó ayer la organización Save the Children
Esta es la conclusión de un nuevo informe de Save the Children, que recuerda que, hace cinco años, el número de personas desplazadas internamente por desastres relacionados con el clima era de 19 millones.
El documento, publicado con motivo de la COP26 de Glasgow, apunta a algunas tendencias que marcarán el futuro, como que habrá el doble de personas afectadas por sequías de evolución lenta que por tormentas repentinas, y que es “mucho más probable” que la migración provocada por las temperaturas extremas, la subida del nivel del mar y la salinización de las tierras agrícolas sea permanente.
En todo el mundo, más de mil millones de niños y niñas viven en zonas con alto riesgo de inundaciones, sequías graves u otras amenazas climáticas lo que pone en peligro sus vidas.
El director de la Iniciativa de Migración y Desplazamiento de Save the Children, Steve Morgan, advirtió que “la escala de la crisis es enorme, y crece rápidamente. Es una tormenta perfecta que debemos detener, antes de que sea tarde”.
La organización pide a los gobiernos y al sector humanitario que prioricen los derechos y necesidades de la infancia afectada por la migración y los desplazamientos climáticos, garantizando que se aborde de forma integral el impacto en ellos.

















