*Qué ondas con el juez “presionado”

*Puso el cesto de basura sobre el abanico

*Obligado a decir quien, cuando y porque

*Serrato aprovechó la recta e hizo la suya

*Klifer resultó una basura como empresa

*Valenciano, sensible al tema del predial

Qué ondas con el juez Samuel Mendoza Rodríguez, calentó la política en pleno enero al reconocerse oficiante de consigna en la vinculación a proceso, de la entonces precandidata del PAN al gobierno, Maru Campos. En destemplada confesión pública reveló que “lo presionaron” desde el gobierno estatal. Tiene uno dificultad para aceptar el grado de descomposición, patea la mesa del comedor servida para banquete, batiendo alimentos y cristalería.

Trágame tierra, destapó el pozo de las profundidades y, consciente o no, liberó los demonios que quiso mantener atados Javier Corral, en su frenesí persecutor. La inesperada confesión toca todas las aristas de la compleja red jurídico-política que tejió el gobierno anterior; primero contra el “vulgar ladrón” y sus asociados en el saqueo a Chihuahua, después de la persecución contra Maru Campos, en su contumaz obsesión de imponer a Gustavo Madero en el gobierno.

Tan campante que andaba Corral por ahí, haciéndole al golfista desprolijo y trotador ocasional, sin sospechar que las confesiones de un juez derrumbarían la fachada de justiciero y demócrata que quiso vender a los chihuahuenses. Cuando menos esperaba llegaron los vientos del pasado y levantaron sus enaguas, descubriendo las inmundicias que, con el mayor esmero, pretendió ocultar.

Abierta la tapa que contenía a los demonios, imposible cerrarla sin un proceso expiatorio. Mendoza tiene la obligación de proporcionar detalles de tiempo, modo y lugar: Quién lo presionó, cuando lo presionaron, cómo lo presionaron, porqué lo presionaron. Es de los asuntos que no pueden soltarse a ver que pasa, hay que llevarlo hasta las últimas consecuencias.

También debe explicar en qué consistieron las presiones y por que motivo eran dignas de crédito: ¿le dijeron que debía vincularla o su vida peligraba?, ¿lo amenazaron con despedido o enviarlo? ¿Qué lo dejarían sin lengua o le cortarían un brazo?. Cuál fue, específicamente, la naturaleza de las presiones y por que pensó que eran ciertas. Y, por supuesto, debe decirnos si dio cuenta a la Judicatura y en caso de haberle informado explicar que hicieron los consejeros para preservar al Poder Judicial de presiones o amenazas.

Su declaración tiene las mayores implicaciones, no son para soltarlas y olvidarse de ellas: demuestran la persecución contra la entonces precandidata del PAN y por ende que la justicia de Chihuahua fue utilizada como instrumento político durante el pasado gobierno; abre espacios para sospechar sobre el actuar de otros jueces, lo que muchos advirtieron en su momento; y cuestiona la honorabilidad e independencia del Poder Judicial.

Apuntadas las valoraciones e interrogantes anteriores, en un corte preliminar podemos concluir que el primer comprometido es el propio juez, imposible ratificarlo si sus dichos exigen una investigación inmediata, mínimo deben ponerlo en pausa a la espera de resultados concluyentes en la investigación. El segundo es Javier Corral, queda exhibida la perversa manipulación que hizo de la justicia, intentando destruir la carrera política de Maru Campos para imponer a Gustavo Madero.

Para cerrar otra confesión, la de Luis Serrato, delegado del CEN del PAN durante la precampaña, cuando la persecución estaba en su punto más caliente. Serrato aprovechó la recta para desempolvar una vieja conversación, noviembre del 2020, en la que Javier Corral le aseguró que Maru sería vinculada a proceso. ¿Cómo pudo conocer Corral, con meses de anticipación, que la entonces precandidata sería vinculada? Una sencilla explicación es que él mismo era el presionador o había ordenado las presiones. Ay nanita, la operación justicia versión MCG ahora si va en marcha.

Rompeolas

La empresa “Lifer” (Antes Klifer) resultó una basura con los trabajadores. Les adeuda vacaciones, aguinaldos, prestaciones, reparto de utilidades y hasta salarios atrasados. No se diga su incumplimiento de obligaciones fiscales y pagos al Seguro Social. Es una vergüenza que se tengan que ventilar públicamente, pero es que ya empezaron los embargos a camiones recolectores, por parte del IMSS. El municipio debe cancelar el contrato cuanto antes, pues por ahora el presidente Marco Bonilla se movió rápido para evitar fallas en el servicio de recolección, pero la crisis seguramente continuará y con ello la amenaza de que la empresa deje abandonadas las rutas. No es más que pésima administración y negligencia, el negocio de la basura es muy noble cuando se presta con responsabilidad.

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El alcalde Jesús Valenciano mostró sensibilidad política con el delicado tema del predial y decidió dar marcha atrás al ajuste que hizo el cabildo de 15 mil cuentas, cuyo monto se incrementó sensiblemente. Comprendió que en éstos momentos de pandemia y crisis económica es necesaria la solidaridad con los contribuyentes, pues muchos pasan por dificultades económicas. Humana y pertinente decisión del edil, la crisis económica y la inflación están causando más víctimas que el virus. Pero los morosos acaudalados, en Delicias no son pocos, deben pagar sin hacerle al enzarapado, el predial es el único impuesto importante para que los municipios capten recursos propios que les permitan invertir en infraestructura urbana.