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sábado, abril 11, 2026



*El testamento; teme por su vida

*Confirma pretensión sobre juanita

*Que la economía no vuelva a caer

*UACh implementa modelo “hibrido”

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Lo destempla su precaria salud, la posibilidad real de sufrir otro infarto y teme por su vida. Es un temor muy humano que lo angustia y preocupa de manera permanente, hasta el punto de verse obligado a redactar un testamento político, en previsión de que falte. Deben ser difíciles sus noches de soledad, tan enamorado del poder y sin disfrutarlo a plenitud por causa de la salud.

¿Cómo está en realidad el Presidente para que informe al país sobre la posibilidad de su muerte? Supongo que únicamente él, su esposa, los médicos que lo atendieron y la enfermera guerrerense conocen su verdadero estado de salud. Ojalá Dios le permita terminar, su ausencia dejaría una severa crisis política y económica, hablamos de un Presidente autoritario en cuyas manos concentró enorme cantidad de poder. No está México para cambios de traumáticos.

Aparte de su salud, la revelación sobre el testamento político es lo que hizo circular las mayores especulaciones entre los grupos políticos del país, dentro y fuera de su partido. Como muchos líderes autoritarios sustraídos de la realidad, el Presidente está confundido, piensa que si muere los grupos respetarían su voluntad, acatándola sin preguntar.

Jamás, sólo sus herederos intentarían hacer cumplir los términos del testamento, el resto disputaría con ferocidad los espacios, abriendo en el país otra “temporada de zopilotes”, nombre de un libro que publicó uno de sus radicales más leales. Sucede hasta en las familias más unidas, con las herencias terminan acuchillándose hermanos con hermanos, padres con hijos. Imagine en política sin el factor que precariamente los une. Y abierta la confrontación entre los grupos, imposible anticipar sus consecuencias.

Pero dejémoslo ahí, como reflexión hipotética por el mensaje presidencial. La otra parte del mensaje, la que nos ocupa con más frecuencia de la que uno desearía, es su creencia de que sentó la bases para un nuevo régimen, uno donde no existe la corrupción y los pobres son centro y destino de las políticas públicas. Está sinceramente convencido de que acabó con la corrupción y que hoy los pobres han sido redimidos.

Estoy de acuerdo, acabó con la corrupción, si pero la corrupción del PRIAN; como ya no gobiernan ya no pueden robar. Pero en su lugar instauró la corrupción versión 4T, según la cual es corrupto no es quien roba, sino quien el Presidente decide que sea corrupto. Bartlett y sus hijos, su hermano Pío, sus hijos del primer matrimonio que viven como príncipes sin trabajar, los gobernadores de Morena y un largo etcétera que se sirve del poder son honestos por definición presidencial.

Sobre la pobreza existe una realidad diferente a la del Presidente: por datos de INEGI y Coneval sabemos que durante su gobierno la pobreza aumentó casi un cuatro por ciento y la pobreza extrema casi un nueve. Los millonarios singuen tan millonarios como siempre, la clase media se adelgazó ensanchándolo a los estratos que mal viven con menos de un salario mínimo y a las franjas de miserables en régimen de subsistencia.

Sin embargo está convencido de que sus políticas de asistencialismo, en las que distribuye dinero a raudales, han contribuido para dar una mejor vida a los menos favorecidos del país. Falso, son políticas de subsistencia con un fin electoral que en lugar de generar movilidad social provocan conformismo de los beneficiarios, haciendo improductivos a millones de mexicanos, para que trabajar si saben que recibirán la beca puntual. Ese despropósito, la supresión del Seguro Popular y las estancias infantiles, aderezados con la pandemia, es lo que hizo crecer el número de pobres, en un régimen cuya narrativa los puso al centro, son la prioridad.

Mis deseos, con todo, es que concluya su periodo y se aleje de la política como tanto ha prometido, seis años no le alcanzan para destruir al país, más daño hicieron Echeverría, López Portillo y Salinas. Lo que temía es a sus aspiraciones continuistas, de alguna forma disipadas con el video del sábado, sus problemas de salud son más serios que la ambición de aferrarse al poder. No obstante, con el anuncio del testamento confirma sus deseos de heredar el cargo a una juanita, hasta después de muerto le gustaría conducir la sucesión. Hay que joderse. También esa posibilidad es de alto riesgo, llegan los radicales con Sheinbaum y, como dijo Monreal, no quedará más país ni para ellos. Entonces si, el camino hacia Venezuela sería sin boleto de retorno.

Rompeolas

Los secretarios de gobierno y de Salud confirmaron lo que se veía venir, que el regreso presencial a clases en educación básica sería pospuesto hasta nuevo aviso. La oleada que vivimos así lo anticipaba, siguen los contagios muy activos y la mayoría de los niños no están vacunados. Prudente decisión y más cuando Jáuregui anuncia que a la par el gobierno cuidará la economía, pues este es el otro gran tema, quizás el peor efecto de la pandemia. Un problema de asistencia a micros y pequeñas empresas vendría bien, sobre todo en ésta durísima cuesta de enero, sin embargo el mismo gobierno sufre sus problemas financieros, quien sabe si tengan los recursos para implementarlo, entre Duarte y Corral quebraron las finanzas estatales. Pero por mantener activa la economía hay que intentar lo que ocupe.

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La UACh decidió reiniciar el ciclo en modalidad “híbrida”, le han llamado, es decir una combinación de virtud y presencial, También esto es un avance, Fierro tenía pavor de abrir las aulas por que sabía del rechazo general a la reforma académica, pero no pueden estar los estudiantes en casa permanentemente, mucho menos aquellos que, por causa de su especialidad, precisan de laboratorios y talleres. Los bachilleres y preparatorias irán presenciales. Ahí vamos, poco a poco, recobrando la normalidad. Aparte los mejores especialistas del mundo ven –ahora si- la luz al final de túnel, piensan que tras la oleada mundial de Ómicron vendrá el periodo de estabilidad. Ojalá, esta pesadilla debe quedar atrás.