*INEC, la trampa y la zanahoria

*Inició la gran batalla por el país

*La oposición está bien plantada

*Apela Duarte; un uuffff de alivio

Tengamos presente la fecha, hoy 28 de abril  del 2022 inicia la gran batalla por el país. Ha sido un mes de tropiezos para López Obrador; el diez fracasó la Revocación, un domingo después los diputados de oposición rechazaron la Reforma Eléctrica con la que pretendía igualarse con Cárdenas y hace unos días Donald Trump lo exhibió como blandengue e insignificante, diciendo que lo había doblado como a nadie. Sin embargo, retador, dobla su apuesta poniendo su resto en la Reforma Constitucional que más le importa, socavar a los organismos electorales para crear en su lugar una estructura electoral subordinada sus ambiciones transexenales.

Ofrece la zanahoria anunciando 24 mil millones de pesos en supuestos ahorros, la eliminación de las diputaciones plurinominales, que siempre han tenido mala prensa, la reducción de los congresos locales y recortes al dinero público destinado a partidos políticos, envuelto el paquete en una narrativa democratizadora y populista “para que ya no haya más fraudes y el pueblo decida”. Lo que no pudo envolver es la trampa, esencia de la Iniciativa; la forma de elegir a consejeros y magistrados electorales, donde por ley se arroga la facultad de proponer al menos el 75 por ciento de los candidatos. Ninguna sorpresa, había soltado trozos de la iniciativa explorando el humor político para comprobar lo que ya sabía y confirmó con el rechazo a la Reforma Eléctrica; una negativa absoluta de la oposición.

Es tan grotesca y rupestre su pretensión de control absoluto, que la trampa con la que intenta sustituir el concepto “ciudadano” por el de “pueblo”, quedó expuesta desde su primera formulación. Propone que sea el pueblo -siempre el pueblo- quien elija a los consejeros y magistrados electorales entre un número determinado de ciudadanos presentados a partes iguales, 33 por ciento cada uno, por los tres poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Él es Ejecutivo, su partido Legislativo y los ministros subordinados, sobre todo el ministro presidente, el Judicial. Daría risa, si no fuese de la mayor importancia para el país.

Con éste INE, antes IFE, Vicente Fox ganó las elecciones en el 2000, el PRI la recuperó doce años después con Peña Nieto y luego volvió a perderla frente al propio López Obrador, en 2018. También con éste INE los partidos más representativos se intercambiaron prácticamente todas las gubernaturas, fortaleciéndose unos, Movimiento Ciudadano, y decayendo otros, PRD. Los órganos a los que hoy quiere hacer pasar por antidemocráticos, al servicio del “viejo régimen”, fueron garante de tres alternancias en la Presidencia de la República y avalaron decenas de cambios en gobiernos locales.

Desde luego tiene, como se dice hoy, muchas áreas de oportunidad, pero desde su fundación como Instituto Ciudadanizado ha sido garantía de imparcialidad y certeza electoral ¿Porqué destruir el avance democrático que a los mexicanos no ha costado tanto trabajo construir? ¿Porqué no aprovechar sus inobjetables aciertos? ¿Porqué negarse a reconocerlo como instrumento sin el cual la política mexicana de las últimas tres décadas jamás se entendería? ¿Porqué no aceptar que sin ese INE, él, López Obrador, jamás hubiese sido Presidente?.

La única verdad es que actúa movido por dos impulsos mezquinos; el rencor de mal perdedor, 2006, y la ambición de consolidar un organismo subordinado que le permita levantarse como garante único de las elecciones, hasta consolidar la utopía que llamó “Cuarta Transformación”, un régimen de partido único, presidencia sin contrapesos e instituciones peleles donde la oposición no tenga cabida. Es su boleto hacia la historia, el sueño de acompañar en el panteón de la Patria a Hidalgo, Juárez, Madero y Cárdenas.

En columnas pasadas dije que la batalla por la Reforma Eléctrica sería de niños comparada con la Reforma Electoral. Sigo pensando lo mismo, en ese afán está la mayor apuesta de López Obrador, necesita eregirse como árbitro incuestionado en la elección del 2024 pues sólo así garantiza el triunfo de su partido. La oposición ha mostrado entereza, pienso que se mantendrá unida y firme por elemental sentido de sobrevivencia. La batalla está en marcha, si cae el INE cae la democracia y con ella una generación de mexicanos verán cancelado su futuro. Defendámoslo aportando cada uno su granito de arena, con la convicción de mexicanos libres.

Rompeolas

El comentario casi generalizado, en mesas de café y pasillos de la política, de que sólo era cuestión de días o semanas para que César Duarte estuviese de regreso en Chihuahua, cambió con la noticia de que los abogados del exgobernador presentaron apelación formal ante una Corte Superior en los Estados Unidos. La telenovela se alarga, pero ahora sabemos que el siguiente capítulo también será rodado en Estados Unidos. En algún momento lo pondrán en cualquier frontera del país, pero con esa apelación los tiempos se alargan, permitiendo que varios exhalen un uffffffff de alivio temporal.