*Los “médicos” cubanos, otra farsa

*Vileza contra los médicos mexicanos

*Un desvío en efe a la dictadura Cubana

*El reto de Va por México en Juárez

*Bravatas de Teto los mata de risa

Recojo literal, por puntilloso y oportuno, el texto mayéutico que recibí de un amigo, a propósito del anuncio que hizo el presidente López Obrador en Cuba sobre la contratación de 500 médico. “¿Cómo pueden contratar charlatanes que no manejan equipo hospitalario digital, análisis instantáneo, cómputo en apoyo de la medicina, si la miseria presupuestal cubana los entrenó con mitos y herbolaria? ¿Cómo permitir que pacientes mexicanos queden, en medicina, más cercana al Palo Mayombe que a la tomografía, equipos que no tienen ni conocen en la Isla?».

La respuesta a mi querido amigo es simple: de la misma manera en que cancelaron la construcción de un aeropuerto de calidad internacional a un costo multimillonario -400 mil millones de pesos calculó Carlos Urzúa-, para entregarnos un elefante blanco incomunicado; de la misma manera en que combaten a los sicarios de las mafias con abrazos, so pretexto de que atiendan las cusas de la delincuencia; de la misma manera en que rifaron un avión sin registrar ganadores y después lo rentaron para fiestas y cumpleaños sin haber renteros. No son fantasías de un gobierno, es la realidad de un gobierno de fantasía.

Si, el presidente López Obrador ejerce un gobierno cuyo surrealismo abruma por la dificultad de dar crédito o encontrar sentido a sus decisiones. Un gobierno capaz de los dislates anteriores y otros, como cancelar una inversión privada de mil millones de dólares, cuando la economía va en picada, encuestar a la población para preguntar si aplica la ley contra expresidentes; promover una “autorevocación” de mandato, soltar delincuentes de fama internacional por “precaución”, construir una Refinería a un precio de miles y miles de millones de dólares –llegará a más de 12 mil- cuando los combustibles fósiles van de salida, o tender vías de un ferrocarril destruyendo la selva que prometió proteger –ni un solo árbol-, sabiendo que no habrá suficientes pasajeros que ofrezcan viabilidad económica.

De esa forma es como “traerán” quinientos médicos cubanos a prestar sus servicios en hospitales del país, puesto entre comillas “traerán” porque de programas anteriores sabemos que ni son médicos, ni son quinientos, ni prestan sus servicios en ningún hospital, como no dejaron constancia de los que trajo Claudia Sheinbaum en apoyo contra la pandemia. El convenio es una farsa, otra más, para enviar dinero de todos los mexicanos a la dictadura cubana.

De lo que si hay constancia, por una iniciativa del senador panista Julen Rementería, es que el gobierno de Sheinbaum pagó más de 255 millones de pesos al gobierno de Cuba, por supuestos servicios de 585 médicos y enfermeras. El senador hizo simples ejercicios aritméticos y concluyó que por los tres meses de “servicio”, cada uno costó a los contribuyentes mexicanos 437 mil 390 pesos, siendo que un médico del IMSS gana en promedio 17 mil pesos. Además, nadie los vio ni supo de ellos, aparte de las imágenes que publicó Milenio el 7 de mayo del 2021, cuando salían de un curso de capacitación, siendo únicamente diez personas con bata blanca, no los 585. De ahí en adelante nada se supo.

Ese convenio es otra farsa, una engañifa para destinar millones de pesos de los mexicanos a la dictadura cubana, como dije antes. No puede haber mayor burla, desprecio a las facultades de medicina en todo el país y especialmente a los médicos en ejercicio de su noble profesión. López Obrador anuncia el programa como si estuviésemos faltos de profesionales, siendo que cada semestre egresan de las diversas facultades, públicas y privadas, cientos de pasantes bien capacitados. Entonces si, puede hacer eso es más, es la voluntad absoluta del tlatoani. 

Rompeolas

Desde las catacumbas, el siempre desparpajado Teto Murguía soltó el borrego de que va con todo hacia la campaña del 2024, por la candidatura que sea, y que ésta vez no habrá quien lo detenga, como en el 2016 cuando Duarte volcó los recursos del gobierno estatal en la campaña de Armando Cabada. Teto, Teto siempre Teto, supongo que Cruz y Morena, que no son iguales y mucho menos lo mismo, se estarán descojonando de risa al ver que el viejo exedil suelta otras de sus conocidas bravatas. La verdad es que Teto ya no asusta con el petate del muerto ni a un niño de pecho, es un fusible fundido al que el PRI de Alex Domínguez intenta rescatar por que no tiene más a dónde recurrir. Así cuando, sigan rebuscando en el pasado, quizás encuentren algún par de nombres interesantes en las Criptas del Templo del Señor de la Misericordia. Sobre el caso Juárez hacia las elecciones del 2024, pronto escribiré.