De enero a junio de este año han sido detenidas 249 personas por conducir en estado de ebriedad y llevadas a la Dirección de Vialidad y Tránsito de Chihuahua; de éstas, 146 estaban en primer grado de ebriedad, 78 en segundo y 25 en tercero, según el informe de incidencia de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE).
Conforme a la información, de las 249 personas infraccionadas, 232 fueron hombres y 17 mujeres. Además, en lo que va de 2024, fueron registrados 165 accidentes por conductores bajo el influjo del alcohol: 28 en enero, 25 en febrero, 39 en marzo, 14 en abril, 36 en mayo y 23 en junio.
En 2023, las autoridades contabilizaron 362 accidentes por guiadores alcoholizados, de éstos 31 fueron en enero, 30 en febrero, 33 en marzo, 39 en abril, 20 en mayo, 25 en junio, 61 en julio, 27 en agosto, 31 en septiembre, 28 en octubre, 20 en noviembre y 17 en diciembre.
Mientras que en el 2021, conductores en estado de ebriedad ocasionaron 362 incidentes, 36 menos en comparación con enero a diciembre de 2022, cuando fueron 398.
De igual forma, en cuanto a la conducta vial irresponsable sancionada, la SSPE reportó mil 54 infracciones por conducir en estado de ebriedad en este año: 159 en enero, 195 en febrero, 144 en marzo, 162 en abril, 145 en mayo y 249 en junio.
En tanto, durante todo el 2023 fueron 2 mil 188 multas, en 2022 reportaron 2 mil 807 y en 2021 alcanzaron las 2 mil 350.
La Ley de Vialidad y Tránsito marca el primer grado de intoxicación alcohólica de 051 a 139% BAC (Miligramos por litro de concentración de alcohol en sangre).
El segundo grado equivale a consumir más de cuatro cervezas, lo que representa entre 100 y 149 miligramos de etanol en la sangre.
Finalmente, el tercer grado de intoxicación alcohólica es a partir de 230% BAC (Miligramos por litro de concentración de alcohol en sangre).
Desde el mes pasado, la Subsecretaria de Movilidad comenzó con los operativos para la detección de conductores ebrios durante los fines de semana.
La razón que dio el secretario de la SSPE, Gilberto Loya, fue que es necesario aplicar los operativos por motivos de seguridad y para inhibir que las personas manejen en estado de ebriedad o bajo el influjo de alguna sustancia.
Estos son realizados sólo los viernes y sábados y cuentan con personal de la Comisión
Estatal de Derechos Humanos (CEDH), e integrantes del Consejo Consultivo de Vialidad y otras organizaciones civiles para garantizar el respeto a los derechos de los conductores y para inhibir la comisión de abusos.
El objetivo, dijo, es que los conductores comprendan que están cometiendo una infracción y que no es una sanción nomás “porque sí”, sino es una que está determinada por una ley.
















