Al menos 201 personas murieron por el paso del huracán por el sureste de Estados Unidos, la mitad de ellas en Carolina del Norte, uno de los estados que quedó con poblados arrasados por la tormenta.
Hay fallecidos en Carolina del Norte y Carolina del Sur, Georgia, Florida, Tennessee y Virginia.
“Seguimos buscando supervivientes”, declaró en su última actualización el condado de Buncombe, en Carolina del Norte, epicentro de la tragedia, donde se ha confirmado la muerte de más de 60 personas.
Las autoridades locales añadieron que algunos habitantes siguen aislados del mundo exterior debido a los corrimientos de tierra y a los puentes destruidos.
Horas después del último contacto con Steven, apareció su perro Orión. Pero la familia aún no sabe nada del hombre desde el 27 de septiembre, un día después de que Helene tocó tierra en Florida.
El presidente estadunidense, Joe Biden, realizó su segundo día consecutivo de visitas a los estados afectados.
Ayer, el mandatario demócrata estuvo en Florida, cuya costa recibió el impacto de Helene como huracán de categoría 4 hace una semana.
El líder de la Casa Blanca realizó un recorrido aéreo por la costa para comprobar la devastación, y después caminó entre hileras de casas y edificios destruidos en Keaton Beach, cerca de donde la tormenta tocó tierra con vientos de 225 kilómetros por hora.














