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Chihuahua
jueves, abril 9, 2026
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Del tercer informe de gobierno, a la mitad del camino, que presentó la gobernadora Maru Campos este sábado en el Centro de Convenciones, me quedó con el emotivo cierre. Es el mensaje de una mujer fuerte, valiente, echada para adelante, de una luchadora que ha sufrido persecuciones de propios y extraños (tiene muy vivo en su alma la vileza de Corral queriendo encarcelarla). El mensaje de una gobernadora que entiende las consecuencias de sus actos y la fragilidad del séptimo año. Y, conociéndolos, se engancha en su ser chihuahuense y se atora con más determinación y temple.

Los clásicos le llamaban mensaje político al cierre del informe, parte sustantiva de la liturgia anual de cada gobierno. Maru envió un mensaje fuerte, ha leído correctamente el momento político de Chihuahua, cuya conversación pública está dominada por la falsa premisa de que “la gobernadora ya entregó el estado”. Ha sido tan estridente y dominante la propaganda del régimen que muchos liderazgos de oposición, azorrilados, aceptan con resignación la falacia de la supuesta entrega, y los devotos del populismo terminaron por creerse sus propias mentiras, convencidos de que las elecciones del 2027 son un mero trámite, suceda lo que suceda Morena se instala en Chihuahua.

Sabía que la gobernadora hablaría en ese sentido, pero nunca imaginé que fuese tan literal, emotiva y directa. Obviamente conoce bien las versiones entreguistas, lo que habla de su sentido común y contacto con la gente. Las atajó con fuerza, despejando dudas sobre su compromiso hacia el 2027: “Como la mujer chihuahuense que soy, ni me doblo ni me detengo, ni me hecho para atrás. No importa lo grande que parezcan los retos, vamos a seguir trabajando hasta el límite de nuestras fuerzas y capacidades. Que quede muy claro y vaya muy lejos; el presente y el futuro de Chihuahua y de los chihuahuenses no se negocia y mucho menos se entrega”.

Tenía que decirlo y lo dijo en voz alta, supongo que replicará el mismo mensaje en Juárez, Delicias y los otros municipios a donde lleve el informe. Espera, supongo, que hayan tomado notas los temerosos dentro y fuera de gobierno, dentro y fuera del PAN, dentro y fuera del Congreso. Pues además es un despropósito alimentar versiones así, ningún general da por perdido tres años antes la batalla. ¿Cómo?, Así nomás me rindo y que vengan los adversarios a tomar mi lugar. Esa idea no resiste el menor análisis racional, quienes la postulan forman parte, conscientes o no, de la propaganda oficialista.

Los primeros que deben tomar en cuenta el enérgico mensaje de la gobernadora, son los liderazgos panistas y de oposición. Lo que está haciendo la gobernadora es prestarles valor, darles seguridad y estimular su sentido de pertenencia. Son conceptos que significan mucho en una mujer que sufrió persecuciones políticas (también lo comentó), y que jamás se rajó. Todo lo contrario, para llegar puso en prenda su libertad, lo que no hizo ningún gobernador anterior. Su apuesta fue altísima; o soy gobernadora o voy a la cárcel víctima de la persecución infame. En su mensaje va implícito que tiene plena conciencia de sus actos y lo que significan hacia la segunda mitad de su administración. Los asume con valentía y determinación.

Lo mínimo que merece la gobernadora, de sus detractores, es respeto; de sus aliados apoyo solidario y compromiso de causa. A ningún gobernador anterior le tocaron tiempos tan difíciles y el único que, más o menos los sufrió, se dobló completito, siendo que presumía de congruencia y de carácter inquebrantable. Ese gobernador fue Javier Corral, hoy rendido devoto del populismo. Buen informe, gobernadora, sólo recuerda que te espera la parte más difícil del gobierno. Con tu carácter y oficio saldrás adelante. Ánimo y para adelante.

Rompeolas

En cuanto a los datos entregados destaco la estabilidad financiera, un esfuerzo disciplinario reconocida por las principales agencias calificadoras. Elevaron la calificación de las finanzas estatales de BBB con perspectiva estable a A más. Considerando que recibió las finanzas estatales técnicamente quebradas por los despilfarros y la corrupción de Duarte, así como la negligencia administrativa y corrupción de Corral, es un logro relevante. Granillo y su equipo de finanzas supieron frenar la caída y reencausar las finanzas.

También vale la pena comentar el programa “NutriChihhuahua”, complemento del “MediChihuahua” anunciado el año pasado. Aunque la entidad es una de las que menos problemas tiene con la pobreza alimentaria, cientos de miles en la baja Tarahumara y en colonias precarias de Ciudad Juárez tienen dificultades para lo más elemental del ser humano, después de respirar y beber, los alimentos. La gobernadora quiere levantar bandera blanca en esa tarea de compromiso humanitario. Ojalá pueda lograrlo, es un anhelo solidario de muchos gobiernos que ella hizo propio y está empeñada en dar resultados.

Es válido comentar también la inversión en salud, obra pública (especialmente en carreteras), educación. En esos departamentos de obligada atención ha cumplido pese a las restricciones económicas y, volvemos a lo mismo, con énfasis en comunidades pobres de la sierra y otras regiones de la entidad. En seguridad, considerando como están otros estados del país, la gobernadora puede presumir niveles de paz aceptables y una eficiente coordinación con el Ejército y las agencias federales de Seguridad.

En general ha cumplido bien, lo extraño es que sus logros estén fuera de la conversación pública. Obviamente necesita redireccionar mejor sus esfuerzos en esa materia.