El diputado federal señaló que la carpeta presentada por la Fiscalía de Morelos no estaba bien integrada, acto que provocó el voto en contra de su desafuero
Alejandro Domínguez, diputado federal por Chihuahua, aclaró que el voto en contra de los congresistas de su partido, que se oponían al desafuero de Cuauhtémoc Blanco, exgobernador de Morelos y actual diputado por Morena, no estuvo relacionado con una supuesta alianza entre ambos partidos políticos. En cambio, precisó que la carpeta de investigación presentada por la Fiscalía del Estado de Morelos, en la que se le acusa del presunto delito de violación en grado de tentativa y violencia de género, no estaba bien integrada, lo que motivó el voto en contra.
Estas declaraciones surgen luego de que, el martes 25 de marzo, los miembros de la Cámara de Diputados aprobaron el dictamen que rechazaba la solicitud de la Fiscalía de Morelos para retirarle el fuero a Blanco, en relación con la denuncia presentada por su media hermana, Fabiola N., por el presunto delito de violación en grado de tentativa.
Con 251 votos en contra del desafuero, los diputados de Morena y PRI respaldaron el dictamen emitido por la Sección Instructora, que declaró improcedente el expediente de la Fiscalía. Esta decisión generó críticas dentro de la misma cámara, pues se argumentó que violaba los derechos de las mujeres y afectaba la credibilidad de las víctimas.
La congresista María Teresa Ealy (Morena) expresó su postura contra sus compañeros de partido y otros legisladores que votaron en contra del desafuero, señalando que “dejar impune a un posible agresor sexual es indignante, y encubrir a quienes actúan de forma incorrecta convierte en cómplices a quienes lo permiten”.
En la rueda de prensa realizada este martes en el Congreso local, Alejandro Domínguez subrayó que el voto de su partido a nivel federal no fue motivado por una posible alianza con Morena, sino que fue una decisión basada en la falta de solidez en la carpeta de investigación presentada.
Se informó que, de los diez testigos que presenciaron el presunto delito, solo dos fueron entrevistados por la Fiscalía de Morelos. Además, las pruebas psicométricas para comprobar que la víctima sufrió un daño emocional eran desiguales. Esto se debe a que se realizaron dos estudios: uno en noviembre, que indicaba que la persona no había sufrido daño emocional alguno, y otro en enero, que evidenciaba secuelas psicológicas por el presunto delito.
Asimismo, se reveló que, en esa misma sesión plenaria, diputadas del PRI exhortaron a la Fiscalía de Morelos a integrar correctamente la carpeta de investigación, para evitar posibles ilegalidades.
De acuerdo con la carpeta de investigación que acompañaba la solicitud de desafuero, Domínguez indicó que solo se tenían tres pruebas: el testimonio de la presunta víctima, dos testimonios de las diez personas que supuestamente presenciaron el delito, y dos pruebas psicométricas que no indicaban daño psicológico.
“No había por qué bajarlo al Pleno (la solicitud de desafuero), pero qué bueno que lo hicieron, para poder fortalecer la carpeta y volver a integrarla correctamente, porque sí había una parafernalia política para votar en contra y que el dictamen se devolviera a la Comisión Jurisdiccional, donde podría haber muerto”, sentenció.














