Chihuahua.- En el templo de San Antonio de Padua, se celebro la representación del viacrucis mismo simboliza el camino que Cristo siguió para llegar a la crucifixión.
Al frente de la procesión, iba preso despues de ser enjuiciado y solicitado por el pueblo su crucifixión, escoltado por cinco guardias romanos quienes lo ridiculizaban, le daban a beber agua con vinagre y lo tiraban al suelo.
En la segunda de las estaciones, los guardias entregaron a Jesus una cruz de madera de aproximadamente dos metros de altura, mientras los espectadores observaban sorprendidos desde las orillas de la calle.
El recorrido comenzó desde la Iglesia ubicada en la Colonia Panamericana y terminó en la parroquia de Santo Cristo a espaldas de la avenida Francisco Villa.
Fueron más de 400 feligreses los que presenciaron la representación que año con año se aprecia como una de las más elaboradas de toda la capital, pues participan más de 40 actores, además de alrededor de 30 personas en la producción.
El padre del templo leía un pasaje de la Biblia en cada una de las quince estaciones del viacrucis.
















