Cuando terminó la Serie Mundial de 2024 con los Dodgers alzando el trofeo en cinco juegos, había una certeza en el Bronx: los Yankees volverían más fuertes, dispuestos a repetir el título de la Liga Americana y acabar con la sequía que se arrastra desde 2009.
Pero la temporada 2025 ha sido todo lo contrario a una reconquista. Bajo la gestión de Aaron Boone, los Yankees no sólo han entrado en una profunda crisis competitiva, sino que están coleccionando marcas negativas con valor histórico, como si se tratara de un catálogo maldito. Desde finales de mayo, el equipo ha entrado en una caída libre, con derrotas que no sólo duelen: rasgan el corazón de sus fanáticos.
El lunes por la noche en Arlington, los Yankees perdieron 8-5 en extrainnings ante los Rangers, en un partido que parecía en sus manos. Tenían ventaja de tres carreras, el as en la lomita, y un bullpen que retiró a 13 bateadores consecutivos. Aun así, perdieron. Fue la sexta derrota consecutiva como visitantes en extrainnings. En esas seis derrotas:














