Madrid– El banco BBVA, el segundo más importante de España, aumentó un 31.5 por ciento sus beneficios en 2016, un año en el que México aportó la mitad de las ganancias pese a la depreciación del peso.
El beneficio neto totalizó tres mil 475 millones de euros, y supera en 155 millones la previsión de los analistas interrogados por la compañía de informaciones financieras FactSet.
Pese a ello, la acción perdió al cierre un 1.39 por ciento y quedó en 6.19 euros, en una bolsa madrileña cuyo índice IBEX 35 subió un ligero 0.17 por ciento.
La fuerte progresión del beneficio tuvo mucho que ver con un elemento excepcional ocurrido en 2015, la integración de la filial turca Turkiye Garanti Bankasi, que junto a otras operaciones extraordinarias generó un costo de mil 800 millones de euros.
En el conjunto del año, el BBVA se vio afectado por las tasas de cambio: el producto neto bancario, equivalente al volumen de negocios, aumentó un 3.9 por ciento, pero sin ese impacto habría progresado un 14.9 por ciento, detalló la entidad. En total, el producto neto alcanzó los 17 mil 059 millones de euros, superando levemente las previsiones.
Una de las monedas que sufrió una depreciación considerable fue el peso mexicano (un 13.1 por ciento respecto al euro en 2016), en buena medida por la elección como presidente de Estados Unidos de Donald Trump, que quiere renegociar el acuerdo de libre de comercio TLC.
Ello no impidió que México aportara mil 980 millones de euros de beneficios al total (frente a dos mil 094 millones en 2015), confirmándose como el mayor proveedor de ganancias de la entidad con sede en España.
Francisco González, presidente de BBVA, reconoció en conferencia de prensa que México «está sufriendo del cambio de política de parte de Estados Unidos, creo que más en el papel que en la realidad. Pero lógicamente hay un impacto en el corto plazo».
El directivo no cree sin embargo que el banco «vaya a sufrir proporcionalmente a lo que sufre la economía mexicana», pues tiene «una flexibilidad, una potencia tremenda».
También limitaron los beneficios de BBVA las caídas del peso argentino (un 14,8% respecto al euro) y la lira turca (un 14.3 por ciento), en un año de fuerte inestabilidad política en el país euroasiático.
Aparte de México, el resto de América Latina aportó el 18 por ciento de los beneficios, y Estados Unidos un 10.7 por ciento.
Impacto de las cláusulas suelo
En el cuarto trimestre específicamente, el resultado neto cayó casi un tercio, a 678 millones de euros, debido a que el banco se vio obligado a provisionar 404 millones para reembolsos por el caso de las «cláusulas suelo» en España. De hecho, el banco perdió 24 millones de euros en el trimestre en este país.
Estas cláusulas, aplicadas en los préstamos hipotecarios de interés variable, impedían que el tipo de interés descendiera por debajo de un determinado límite aunque las tasas reales del mercado siguieran bajando.
La cuestión domina la actualidad bancaria desde que a fines de diciembre el Tribunal de Justicia de la Unión Europea condenó a los bancos españoles concernidos a reembolsar a sus clientes el dinero obtenido.
El banco, cuya estrategia está basada en la «transformación digital», aumentó por otro lado un 20 por ciento la cantidad de clientes que utilizan únicamente internet en sus operaciones, unos 18.4 millones de personas.
En paralelo redujo más de 5 por ciento la cantidad de agencias, mientras que el número de empleados cayó 2 por ciento.
Igualmente, el BBVA redujo su tasa de créditos de dudoso cobro a 4.9 por ciento, cinco décimas menos que un año antes.
Mejora asimismo su tasa de fondos propios, que mide la solidez financiera. Pasa a 10.9 por ciento contra 10.3 por ciento a fines de 2015.
El banco prevé pagar un dividendo de 13 centavos de euro por acción. (AFP/El Diario)
















