Incluso antes tener su primera carrera en París, la italiana Valentina Petrillo sabe que entrará en la historia al convertirse en la primera deportista transgénero en participar en unos Paralímpicos: “Espero ser la primera de muchas”, apunta esta velocista.
“Viviré el momento más importante de mi carrera deportiva y cumpliré el sueño de mi infancia”, aseguró Petrillo, de 50 años, sobre el momento en el que pise la pista violeta del Estadio de Francia el 3 de septiembre para la prueba de 400 m categoría T12 (personas con discapacidad visual).
Desde que se quedó “por muy poco” fuera de los Paralímpicos de Tokio en 2021, esta atleta, que sufre desde la adolescencia la enfermedad de Stargardt, un problema ocular genético que conlleva perder progresivamente la visión, “solo pensaba en París”.
Ya hace tres décadas, Petrillo no pudo clasificarse para los Paralímpicos de Atlanta 1996, pero fue menos doloroso.
“Cuando era un hombre, no me sentía yo misma. Siempre corría con el freno de mano puesto, no era una persona feliz, tan feliz como lo soy ahora, aunque tenga unos años más”, declaró Valentina Petrillo.

















