En la lucha por el federalismo, ese concepto etéreo que a la gente del norte nos mueve como si fuese un derecho humano, Chihuahua ha quedado a deber, al igual que la otras entidades lastradas de forma directa por la injusta y dolosa distribución de los recursos. Y por ahí deberíamos empezar, acabando con eufemismos como ese de la “inequidad”. No, el Pacto Fiscal es un brutal e injusto abuso que frena el crecimiento económico del país.
La contradicción mayor es que por ley somos Estados Unidos Mexicanos, federalista, y en la práctica nos gobierna un feroz centralismo. Las decisiones económicas, políticas, financieras, de salud, educación, seguridad, se toman en la burbuja del poder, donde un gran Tlatoani sexenal ejerce su autoridad sin contrapesos de los gobiernos estatales, y los senadores, en teoría representantes de los estados ante la Federación, históricamente están al servicio del presidente en turno, subordinados a sus deseos, intereses y con frecuencia hasta caprichos. ¡Hablamos de las personas elegidas para representar a su estado ante el Gobierno Federal!. Así cuando.
El abuso del Pacto Fiscal es consecuencia de esa contradicción dolosa. Y hablo de dolosa por que una de las partes – la mayor- oculta perversamente los datos simples de la recaudación. Ninguno de los gobernadores sabe con exactitud la cantidad de dinero que la economía de la entidad que gobierna aporta a la Federación. La dorada burocracia hacendaria los esconde tras formulas engañosas y datos generales. No hay certeza de que al menos la distribución 80-20 corresponda a la realidad objetiva ¿Cómo pueden saber que se cumple la proporción? Es peor que un contrato leonino.
Y hablamos del tema más sensible, las finanzas estatales. Pongamos el ejemplo de la educación: Más de la mitad del presupuesto total de Chihuahua se va en nómina magisterial, cuando en la Ciudad de México y en estados como Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Tabasco, Chiapas, esa onerosa carga está cubierta por la Federación. Encima los resultados son desastrosos, sólo necesitamos sobreponer un mapa del país sobre las secciones sindicales bajo dominio de la CNTE y encontramos la tara.
El extraordinario apoyo los hace ineficientes. En las mismas Salud, Educación y Obra Pública. Fernando Baeza construyó la autopista de doble carril Juárez-Jiménez y ahora la SCT es incapaz de mantenerla en buen estado. Tardaron años adecuando un tramo de 30 kilómetros en la carretera Chihuahua-Delicias y llevan más de un año con un tramo menor a los tres kilómetros que une el libramiento Camargo y la Autopista. Hasta la fecha no han sido para construir el paso superior sobre las vías del ferrocarril, un esa unión.
Menciono los ejemplos anteriores por ser de la mayor obviedad, ahí están como muestra del abuso distributivo, pero con datos específicos seguro quedaríamos asombrados con la enorme carga que significa el Pacto Fiscal para Chihuahua y entidades como Nuevo León, Sonora, Coahuila, Tamaulipas, Baja California, Jalisco, Querétaro y otras. Es un instrumento que por una parte frena el crecimiento de la entidades más desarrolladas y por otra genera adormecimiento y atraso en las que reciben el “beneficio”.
Es una contrariedad por donde lo vean, pero Barrio lo dijo muy claro; “Chihuahua no ha pedido ni obtenido grandes recursos al paso del tiempo, sólo ocasionalmente. Ahora si lo requiere”. No es motivo de orgullo ser omisos en la exigencia, ni una hombrada refugiarnos en la dignidad del que nada pide. Los hemos necesitado durante sequías espantosas, a Barrio le tocó una de las peores, inundaciones, crisis financieras, violentas oleadas de sangre. Hoy apremian la emergencia de salud, sin embargo la necesidad es perpetua.
Aplaudo la iniciativa de los “ex”, reconozco la dificultad para poner sus históricas diferencias en un lado, más conociendo –como las conozco- sus acentuados desencuentros. No obstante el esfuerzo es insuficiente, necesitan más que un video, buena voluntad y la angustia de vernos frente al abismo, para que la arrogancia del Altiplano escuche nuestras voces. Javier Corral debió cerrar ese llamado virtual y ser muy enérgico en la exigencia, en la estridencia es fenomenal. No mendigamos nada.
Y lo más importante, para trascender precisan construir una coalición sincera de gobernadores, donde protagonismos y cálculos electorales queden fuera. La convicción del actual, como los anteriores gobiernos, es mantener el Pacto sin moverle una coma, sienten que aflojando el control financiero pierden poder político. Están equivocados, su lógica es cortoplacista y politiquera, ningún presidente podría salir debilitado si rompe esa camisa de fuerza que atenaza nuestro desarrollo económico. Al contrario, saldría en hombros.
Reyes tiene razón, la mitad de los territorios se perdieron por la desunión de los mexicanos y yo agregaría que también por la mezquindad de una clase política bribona e interesada inmersa en la cortedad de su ambición personal, desatentos al interés de la Nación. La de hoy es época de cambio, de osadía y los políticos que pierdan el pulso del momento perderán la historia. Juégatela, Javier. Chihuahua aplaudirá.
Rompeolas
En medio de la pandemia una crisis en puerta; los pequeños y medianos productores de leche están por retener pipas de otras estados, en protesta por que el gobierno de López Obrador redujo un peso al precio de la leche. Les había prometido aumentarlo, pero en el inter la dependencia responsable puso mil trabas administrativas de modo ninguno de los productores pudo superar el laberinto de hojas y más hojas a llenar. Ahora, cuando más necesitan apoyos por que los insumos aumentaron debido al dólar encarecido, es cuando los dejan a su suerte. Una crisis sobre otras crisis, si estalla es cuestión de días, están hartos de ver como apenas sale para los ordeñadores y la pastura de las vacas.

















