Chihuahua, Chih.- Tras recordar las enseñanzas de su esposo fallecido, Victor Cruz, un “autentico chihuahuense”, que amaba su tierra, la gobernadora Maru Campos advirtió desde la tribuna donde present su Cuarto Informe de Gobierno que se escuche fuerte y claro, y que llegue lejos, el Estado no se entrega.
“No se entrega la honrosa dignidad de nuestra gente; no se entrega la libertad que tanto ha costado construer; no se entrega el futuro de nuestras familias”, reiteró enfatica.
Y agregó en el mismo tono, “aquí defenderemos a Chihuahua con ley, con carácter y con humanidad. Defenderemos la Patria, la Libertad y la Familia”.”
“Esto no se ha terminado”, reiteró, “Chihuahua es de los chihuahuenses, y que se aguanten, porque a este gobierno todavía le falta lo major”.
Afirmó que hoy Chihuahua tiene Gobierno, y tiene Gobernadora para enfrentar lo que venga”, al anunciar a los chihuahuenses que “lo mejor está por venir”.
El discurso politico de la mandataria chihuahuense inició recordando al filosofo Samuel Ramos.
“México –dijo la gobernadora- es una nación grandiosa, pero hay una herida que cargamos desde hace mucho tiempo”.
Hace casi un siglo, explicó, el filósofo Samuel Ramos lo diagnosticó con una precisión que todavía duele, «el mexicano decidió convencerse de que era inferior» dijo él.
Explicó que se dice que este complejo hace que México vea al pasado como una forma de justificar los errores del presente.
Y quizá tenga algo de verdad, aceptó la mandataria, “pero no toda la verdad, porque Chihuahua no es así´, Chihuahua nunca ha sido así”.
“Nunca, afirmó, hemos sido victimistas, más bien, siempre hemos construido el futuro con esperanza”.
Argumentó que esta tierra siempre ha sabido prosperar, como cuando los primeros españoles encontraron plata en el desierto, “los chihuahuenses no se preguntaron por qué el suelo era tan difícil, se preguntaron cómo lo harían prosperar, y sacaron plata, y con esa plata construyeron, en el siglo XVIII, el corazón comercial del norte de la Nueva España”.
Después vino la ganadería, dijo Maru, y Chihuahua edificó grandes haciendas, con miles de cabezas de ganado, que hicieron de las llanuras áridas una de las regiones pecuarias más prolíficas del país.
Después vino el comercio, y Chihuahua se volvió el nodo que conectaba el norte con el centro, el punto donde confluían las rutas de la plata, el cuero y los granos.
Y más tarde, continúo recordando, ya en el siglo XIX, apenas iniciaron los bancos y el sistema financiero en el centro del país, y Chihuahua ya era una tierra con sofisticación financiera que pocas ciudades del norte pudieron igualar.
Pero además, comentó que cuando México necesitó reinventarse económicamente, fue en Ciudad Juárez, donde se construyó el primer parque industrial del país, con lo que el estado inauguró el modelo que hoy sostiene la economía de exportación de México.
“Esto es carácter”, afirmó emocionada, “el carácter de una tierra que crece en el desierto y que aprendió desde siempre que cuando el agua no llega sola, hay que ir a buscarla ¡Y cuidarla!, el carácter de un pueblo que construye cuando las condiciones son adversas, porque aquí las condiciones siempre han sido adversas y siempre hemos construido de todas formas”.
Luego record a su esposo fallecido recientemente.
“Si me permiten hablarles desde el fondo de mi corazón… quiero compartirles que todo esto me lo enseñó mi amado Víctor”, indicó emocionada.
“Él era un auténtico chihuahuense. Construyó empresas que dan empleo a cientos de familias. Impulsó nuestra histórica vocación ganadera con la misma convicción con la que sus antepasados lo hicieron en estas llanuras. Amaba los caballos, el ganado —los conocía, los cuidaba— con esa forma de amar que tiene el hombre del norte”, recordó.
Dijo que Víctor se tropezó y cayó varias veces, pero se levantó con más fuerza, ya sea para ayudar a la gente, o para levantar un rancho desde cero con sus manos, potrero por potrero.
“Él adoraba esta tierra. Amaba a los chihuahuenses. Y era un fervoroso creyente de la democracia y la libertad…su pérdida no me detiene, al contrario, el día de hoy puedo decir que su amor me transformó y profundizó mi compromise…sé que él estaría diciéndome: María Eugenia no te rindas”.
Por eso, reiteró, “Chihuahua sabe distinguir entre quien construye y quien controla, entre quien sirve y quien domina”.
“Aquí sabemos reconocer al lobo con piel de cordero. Aquí sabemos que cuando el poder llama a su pueblo a conformarse, busca su obediencia, no su progreso”, enfatizó.
Continuo señalando que hay épocas en las que el mayor peligro no es el mal que irrumpe con estruendo, es el mal que se normaliza.
“El mal que se vuelve costumbre, cuando la responsabilidad se diluye entre excusas, cuando el dolor deja de indignar y solo se administra”, indicó.
“Esa banalización del mal es más peligrosa, y frente a eso, Chihuahua elige otra ruta, elige Gobernar para evitar el dolor que puede evitarse, elige Gobernar para llevar dignidad a quien más lo necesita, elige Gobernar para cambiar la vida de las personas”.
Afirmó que “en Chihuahua gobernamos para unir y para construer; el rencor –ni con España, Estados Unidos o los neoliberales– no nos va a llevar a ningún lado, el victimismo tampoco, lo que siempre nos ha sacado adelante es la esperanza, la visión y nuestro amor por esta tierra”.















