Las remesas que llegaron a México durante el mes de febrero presentaron un avance anual del 0.4%, lo cual es una desaceleración, que es incapaz de cubrir la pérdida del valor adquisitivo por la inflación.
El Banco de México reportó que las remesas recibidas sumaron 4 mil 468 millones de dólares. El año anterior fueron 4 mil 451 millones de dólares en remesas.
Alberto Ramos, economista para América Latina en Goldman Sachs, explicó que hubo una contracción en el poder de compra de las remesas recibidas por los hogares mexicanos. La caída que resulta del impacto que tiene en las familias el cambio a pesos mexicanos y el filtro de la inflación.
En México, la inflación general anual para el cierre del mes de febrero fue de 4.02%, muy superior al incremento anual de las remesas, por lo que aunque fuera mayor cantidad monetaria, el valor real es menor.
Asimismo, ante la apreciación anual del valor del peso frente al dólar de 18.8%, estas remesas al transformarse en la moneda mexicana pierden valor.
La directora de análisis económico, cambiario y bursátil de Monex, Janneth Quiroz, explica que el volumen de transacciones es una señal sobre la solidez del empleo en Estados Unidos para los trabajadores mexicanos.
















