Ayer Alberto Aguilera Jr. allanó la casa del cantautor ubicada en Ciudad Juárez en la avenida 16 de Septiembre y Colombia.
Tenía un documento en mano, lo acompañaban seis guardias de seguridad privada, rompió candados de dos puertas, ingresó y sacó a empujones a la persona que estaba encargada de la vigilancia del inmueble.
Ante ello, Iván Aguilera, otro de los hijos de Juangabriel, le dió instrucciones al guardia vía telefónica desde Miami, Florida, de que pidiera ayuda a la Policía Municipal.
En la Ciudad de México, Joao Aguilera impugnó el testamento de Alberto Aguilera Valadez, ante la Procuraduría General de República y se abrió una carpeta de investigación.
El representante legal de Iván Aguilera en Ciudad Juárez, Filiberto Terrazas, llegó ayer a la casona para enterarse de irrupción de Alberto y luego solicitó los servicios del Notario Público número 18, Jorge Álvarez Compeán, para que diera fé de la invasión violenta.
El notario mostró una escritura pública, en la que demostró que la propiedad no es únicamente de Alberto Aguilera, Juan Gabriel, sino de una sociedad denominada “Aguival”, creada hace 23 años, en la que estaban inscritos los nombres de tres hermanos más del cantautor.
En el documento, aparecen los cuatro como propietarios de la casa y por ello habían nombrado como albacea a Iván Aguilera, en una asamblea celebrada en marzo de 2015.
Alberto Aguilera junior y el grupo de guardias de seguridad estuvieron en posesión algunos minutos, pero fueron desalojados por policías preventivos que aseguraron el inmueble por dentro y por fuera.
Todos los que se encontraban en el interior fueron retirados, incluidos los guardias de seguridad.
Tras la impugnación del testamento del “Divo de Juárez” por parte de su hijo Joao Aguilera, la Procuraduría General de República abrió una carpeta de investigación debido a que se presume actividad delictiva en el ejercicio del testamento del cantante.
A Iván Aguilera, hijo mayor de Juan Gabriel y hasta el momento su único heredero, se le acusa, junto con su esposa, Simona Aguilera, de dos delitos: la simulación que se hizo de las transmisiones de propiedad en favor ambos, acto que supuestamente hizo el intérprete de “Amor Eterno”, y la rendición de un informe a una autoridad migratoria en Estados Unidos en el que se manifiesta que el compositor no se encontraba en el país en la fecha en se realizó ese acto jurídico.
Un dictamen en materia de grafoscopía que concluye que la firma que aparece en el testamento como de Juan Gabriel no fue estampada de su puño y letra, por lo tanto no es de su autoría.
Otra supuesta evidencia es una declaración jurada de la embajada estadounidense en Chile por uno de testigos que intervinieron durante la firma del testamento y quien negó que Alberto Aguilera Valadez, nombre real del artista, hubiera comparecido al otorgar esa cesión de derechos.
En conferencia de prensa, Joao Aguilera dijo que se siente tranquilo pese al proceso.
“Yo estoy muy bien, me siento tranquilo. Solamente estoy peleando por lo que me corresponde, es un derecho que yo tengo”, expresó el joven, quien no reveló cómo se mantiene ahora que su papá falleció.
Los abogados de Joao están a la espera que el notario público de Cancún presente su contestación para que el juez determine la fecha de las audiencias para tratar de llegar a un acuerdo entre los involucrados. De lo contrario, se seguirá con la impugnación del testamento.
Entre los bienes disputados existe una empresa que creó Juan Gabriel, la cual tiene a su nombre algunas propiedades, entre ellas, la Casa Museo, instituida en Juárez.
















