Chihuahua.- Aunque en teoría podía ser buena idea, la reforma que impulsa las 40 horas de jornada laboral no se está midiendo el impacto económico y social que tendrá en el país, y espera que no resulte producto de un capricho, opinó Santiago de la Peña Grajeda, secretario general de Gobierno.
El funcionario estatal aclaró que no es experto en derecho laboral, pero cuestionó la forma en que el Congreso de la Unión ha impulsado cambios en la legislación durante los últimos años. “En estos cambios que se han impulsado en los últimos siete años en la legislación arrastran los mismos vicios”, expresó.
Santiago de la Peña sostuvo que el proceso legislativo carece de consensos reales. “Pareciera que todo se decide por unas cuantas personas y no se trata de construir un consenso con quienes participan directamente”, señaló. En ese sentido, puntualizó que tanto trabajadores como el sector empresarial deben formar parte de la discusión, ya que este último genera empleos y absorbería buena parte del impacto económico.
La reforma en análisis en la Cámara de Diputados plantea reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, con una implementación gradual hacia el año 2030 y sin disminución salarial. El debate ha generado posturas encontradas en distintos estados, incluido Chihuahua, donde cámaras empresariales han advertido sobre el incremento en costos operativos, especialmente para pequeñas y medianas empresas.
De la Peña insistió en que el planteamiento podría resultar atractivo en el escritorio o en la teoría, pero cuestionó si existe una medición seria sobre sus efectos. “No sé si realmente se está midiendo el impacto social, el impacto económico que va a tener esta reforma. Veremos los resultados”, afirmó.
El secretario general añadió que espera que la reducción de la jornada no repita escenarios recientes en los que el propio partido en el gobierno ha cuestionado reformas impulsadas por él mismo, como ocurrió con la reforma judicial. “Hago votos porque sea un efecto positivo y no que resulte producto de un capricho o de una decisión mal valorada y mal estructurada”, declaró.
La discusión sobre las 40 horas continúa en el ámbito federal, mientras sectores productivos y representantes laborales en Chihuahua mantienen expectativas y reservas sobre su eventual aplicación.















