Un fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que el Instituto Mexicano del Seguro Social deberá actualizar ciertas pensiones conforme a la inflación anual, con el objetivo de preservar el poder adquisitivo de los jubilados.
La resolución impacta principalmente a los trabajadores pensionados bajo el régimen de la Ley 73 del IMSS, aunque el monto final que reciba cada beneficiario dependerá de variables como las semanas cotizadas, la edad de retiro y el salario promedio registrado durante su vida laboral.
El ajuste se realizará con base en el Índice Nacional de Precios al Consumidor, mecanismo que permite que los ingresos de los pensionados mantengan su valor real frente al incremento en el costo de bienes y servicios.
Para 2026, la pensión mínima garantizada del IMSS se estima en alrededor de 10 mil 636 pesos mensuales, luego de un aumento cercano al 13 por ciento asociado al alza del salario mínimo, al que se suma el ajuste inflacionario correspondiente.
Este monto representa el ingreso base que el Estado asegura a los trabajadores retirados cuando el cálculo de su pensión resulta inferior a ese nivel, funcionando como un piso mínimo de protección económica.
















