Chihuahua, Chih.- Aurora Campos Torres, una destacada ingeniera química agroindustrial con doctorado en genética, ha consolidado un proyecto de vida que transforma la percepción de la ganadería tradicional.
A través de su empresa, ha logrado el aprovechamiento integral del conejo, sumando procesos que van desde la carne y la piel hasta el uso de las excretas del animal.
Este proyecto agroindustrial no es fortuito, sino el resultado de 40 años de investigación, desarrollo y una constante adaptación a las exigencias cambiantes del mercado global.
La visión de Campos Torres está centrada en la innovación permanente, buscando siempre productos nuevos que impacten positivamente en la nutrición de la población.
Uno de los pilares de este éxito es la creación de una raza única en el mundo, denominada por la propia doctora como ‘Al Tec Agro’.
Este conejo de doble propósito, diseñado para la producción de carne y piel, posee características genéticas superiores de conversión alimenticia.
La raza ‘Al Tec Agro’ es el resultado de un rediseño genético continuo, enfocado a que sus pieles alcancen una calidad competitiva frente a estándares internacionales. Según Campos Torres, estas pieles poseen la misma calidad y aceptación que las de visón o chinchilla, posicionándose con fuerza en la industria peletera.
Para sostener esta alta productividad, la empresa desarrolla sus propios alimentos balanceados, diseñados específicamente para las necesidades biológicas del conejo.
Esta atención al detalle permite que un animal tan pequeño sea considerado una pieza clave para el futuro de la seguridad alimentaria.
En términos de eficiencia ganadera, la doctora destaca que, en potencias como China, el conejo es la principal línea de producción pecuaria.
La razón es sorprendente: una sola coneja puede producir más carne que una vaca en el mismo período.
Esta productividad no sólo es mayor en volumen, sino considerablemente más eficiente en el uso de recursos naturales críticos. La producción de conejo requiere apenas la tercera parte del alimento y del agua que consume el ganado bovino para generar la misma cantidad de proteína.
Desde una perspectiva ecológica, el conejo está posicionado como el animal de crianza más sustentable que existe actualmente. Al ser de madriguera, no requiere de praderas extensivas ni de la deforestación de bosques para su alimentación y pastoreo.
Un conejo puede vivir plenamente en un espacio reducido de medio metro cuadrado, respetando su naturaleza y comportamiento instintivo. Esta característica permite una producción intensiva que no compite con el ser humano por el uso del suelo ni por otros recursos vitales.
En el plano nutricional, la carne de conejo ofrece beneficios que superan a la mayoría de las carnes convencionales disponibles en el mercado. Posee un extraordinario 33% de contenido proteico, situándose al mismo nivel nutricional que los pescados de mayor calidad.
A diferencia de otras fuentes de proteína animal, la carne de conejo carece de colesterol, ácido úrico y sodio. Estas propiedades la convierten en una opción ideal para consumidores que buscan cuidar su salud cardiovascular y metabólica sin sacrificar el sabor.
Además, este producto destaca por su bajo contenido de agua, lo que garantiza que el consumidor pague realmente por nutrientes sólidos. Campos Torres explicó que, al comprar conejo, la economía familiar es respaldada por adquirir proteína pura, sin los excesos de grasa o líquidos comunes en otros cortes.
La versatilidad culinaria es otro de los puntos fuertes de la empresa, que ha diversificado su oferta más allá de la venta de carne en crudo. Actualmente, procesan productos de valor agregado como chorizo, jamones, carne molida y presentaciones de conejo troceado.
Sin embargo, la innovación más reciente y exitosa de la empresa, considerada por la doctora como «la joya de la corona», es la carne seca de conejo. Este producto busca conquistar el paladar de las personas que prefieren botanas saludables y con alto valor proteico.
La carne seca es ofrecida en cuatro variedades diferentes para satisfacer diversos gustos, incluyendo sabores innovadores como el estilo Teriyaki. Esta combinación de sabores dulces y picantes demuestra la capacidad de la empresa para fusionar la tradición con tendencias gastronómicas modernas.
Con cuatro décadas de trayectoria, Aurora Campos Torres sigue demostrando que la cunicultura es una solución viable para los retos alimentarios del siglo XXI. Su enfoque integral combina la excelencia genética con una visión ecológica que prioriza la salud del consumidor y la sostenibilidad del planeta.














