13.7 C
Chihuahua
martes, abril 14, 2026



*Riva Palacio, Corral y el fracaso absoluto

*Termina mendingando ante desconocidos

*En vez de gobernador, ofició de rencoroso MP

*¿A que viene el presidente López Obrador?

*Agricultores de Delicias planean abordarlo

0
12

La inesperada revelación de que Javier Corral pretendió, furtivamente, radicar las carpetas de la “Operación Justicia para Chihuahua” en la Fiscalía General de la República, semanas antes de entregar el gobierno, contradice su triunfalista narrativa pública confirmando lo que se ha negado a reconocer: el absoluto fracaso de su administración.

La burda intentona descrita por Raymundo Riva Palacio, uno de los columnistas más informados del país, también dan cuenta de un gobernador obligado a urdir oscuras y desesperadas jugarretas de último momento, sin más propósito que justificar la sinrazón sobre la que construyó la falacia de su gobierno; traer justicia a Chihuahua y, capricho vil, desahogar rencores largamente acumulados.

En la tierna y paternal despedida que le dedicó el sacerdote-activista Camilo Daniel –eso me pareció la carta de Camilo, un tierno y paternal apapacho del tipo “no te preocupes hijito, todo está bien”- destaca en primer lugar de la extensa misiva con ribetes de liturgia dominical exculpatoria, el combate a la corrupción como suficiente para declarar exitosa la administración de Javier Corral. Si tan exitosa ha sido, porqué humillarse ante funcionarios segundones de la FGR –lea la columna de Riva Palacio en el Financiero- convocados a una comida en la que no sabían que estaría Corral ni mucho menos la suplica que les tenía preparada.

Dejemos a Camilo de lado, el fue uno de los primeros en comprar el “chicle masticado” de Corral, cada quien. La realidad de la “Operación Justicia para Chihuahua” está contenida en los tribunales y las carpetas de investigación. A reserva de un trabajo detallado con asesoría jurídica, ahora me conformo con formular las siguientes preguntas: ¿Cuántos inocentes vieron destruida su vida a causa de forzadas actuaciones judiciales ordenadas por el gobernador? ¿Cuántos presuntos culpables fueron liberados por falta de pruebas? ¿Cuántos testigos protegidos que debieron ir a prisión se salvaron sin aportar los datos que la Fiscalía esperaba? ¿Cuántos calificados de “corruptos públicos” no fueron molestados ni con la fina textura de un citatorio? ¿Cuántas sentencias condenatorias por consigna? ¿Cuánto dinero, comprobable, recuperó?.

Contengo la tentación de citar nombres, pronto habrá tiempo para ello. La verdad es que de aquellos desplantes al inicio de la administración, alardeando de “un arsenal probatorio”, hoy sabemos que eran más que todo la narrativa rencorosa y vengativa de un gobernador que perdió la mejor oportunidad de su vida para servir a Chihuahua, cuando decidió reducir el alto cargo de gobernador al de simple “ministerio público”.

Ese fue el primer gran problema de Corral, oficiar de Ministerio Público en lugar de gobernador, los errores posteriores son lógica consecuencia de aquella primera y pésima decisión. Hoy, a días de que deje el cargo, nadie duda –ni sus más cercanos- de que la obtusa obsesión por detener a Duarte lo alejó de sus deberes con Chihuahua, relegando gravísimos problemas, como el de la Salud, a fugaces acuerdos banqueteros con el secretario. La imagen suplicante del difunto Grajeda para que lo atendiera en la banqueta de Palacio, en medio de una grave emergencia de salud, es de vergüenza. Así los otros, era imposible acordar con el gobernador, invariablemente concentrado en los expedientes de Duarte y su pandilla o pontificando sobre el deber ser de la política.

Y cuando supo que Duarte había quedado fuera de su alcance, lo detuvieron como un presente de Trump a López Obrador, volcó su exaltado rencor contra Maru Campos, de quien había jurado que jamás sería gobernadora. Existen testimonios de importantes empresarios, a quienes “para demostrar su compromiso” les advirtió que deberían abandonar el proyecto de Maru, informándoles que nunca llegaría. Ahí quedó atrapado, en esos rencores ensanchados y venganzas insatisfechas. Ahí sigue, cada vez más solo, débil y desesperado.

Chihuahua merece la justicia que prometió mil veces y al final no pudo traerle. Más que coraje causa pena verlo termina mendingando a escondidas, suplicando que por fis, por fis, por fis díganle a Alejandro que atraiga los expedientes de Duarte. Por lo que dice Riva Palacios, supongo que los funcionarios de la PGR convocados a la comida tramposa salieron preguntándose “y estos, qué traen”.

Rompeolas

Supuestamente, puede cancelarse sin aviso previo, sábado y domingo estará en Juárez y Villa Humada el presidente López Obrador. Oficialmente inaugurará los cuarteles de la Guardia Nacional ¿A qué viene de verdad? A nada, la gira es otro de sus recorridos por el país en la perpetua campaña electoral que mantiene. Si realmente viniese con propósito definido, debería darse tiempo para atender a los agricultores de Delicias, desesperados por resolver la crisis del agua y acabar con la persecución contra sus dirigentes. Tengo entendido que los agricultores buscarán abordarlo, pero dudo mucho que se digne recibirlos, los tiene por sus enemigos y seguirá golpeándolos. Recuerden, no tolera la menor oposición a su delirio de instaurar una dictadura que dure mil años.