Tras una década de perseguirse en los callejones oscuros de Hell’s Kitchen, los actores Charlie Cox y Vincent D’Onofrio retoman de nueva cuenta a sus emblemáticos personajes: el abogado ciego que se convierte en el justiciero Daredevil y el mafioso Kingpin, que ahora rige Nueva York como el alcalde Wilson Fisk, en la segunda temporada de Daredevil: Born Again, misma que ahondará en la relación de amor, odio y venganza que hay entre estos dos personajes de Marvel.
En una charla exclusiva con Excélsior, los actores reflexionaron sobre la dependencia tóxica de sus personajes, los puntos ciegos de un rey y el alto precio de la rectitud moral. Charlie Cox, actor británico de 43 años que interpreta desde 2015 a Matt Murdock / Daredevil, consideró que la batalla entre estos dos personajes por Nueva York ha pasado de ser una pelea física a una crisis de conciencia.
Lo que empezamos a explorar en la primera temporada de Born Again y que continuamos desarrollando en la segunda es esta duda que tiene Matt Murdock en su cabeza. En todos los años que ha intentado librar a Nueva York de Wilson Fisk, de la corrupción y de la naturaleza opresiva, empieza a surgir en su mente la pregunta de si en realidad él ha causado más daño al resistirse que si simplemente hubiera dejado que las cosas siguieran su curso. En esencia: ‘¿Ha empeorado Matt las cosas para la ciudad al ser tan directo en su oposición a este hombre?’”, explicó Charlie Cox.
Esta reflexión tiene que ver con el hecho de que, en la primera entrega, su personaje —tras la muerte de su amigo y colega Franklin Foggy Nelson— decidió hacer una especie de tregua con Wilson Fisk y dejar de portar el traje de superhéroe, hecho que lo confronta con dilemas morales sobre lo que debería o no hacer.
Por su parte, el actor, productor y artista neoyorquino Vincent D’Onofrio, a quien hemos visto encarnar a Kingpin en el Universo Marvel, ahondó en la relación entre ambos y en el comportamiento de su rol.
Es interesante lo que acaba de decir Charlie y estoy de acuerdo con él. En el caso de Fisk, él se comporta como rey. No le gustan los malos reyes y creo que su mayor error es no estar al tanto de lo que piensa la gente. Trae una agenda muy particular que intenta extender por todo el mundo y pierde de vista algunas cosas. Emocionalmente está muy ensimismado en su burbuja, en su esposa, en su fortuna y en su reinado. Y creo que eso podría ser un punto ciego para él”, compartió D’Onofrio, a quien recientemente vimos en la serie Belleza perfecta.
Será hoy cuando los seguidores de Daredevil: Born Again conozcan qué pasará con estos dos personajes y su entorno: desde la esposa de Fisk, Vanessa Fisk; el amor de Daredevil, Karen Page; el vigilante The Punisher o la psicóloga Heather Glenn. También se revelará el destino del antagonista Bullseye y habrá momentos de emoción con la aparición de Jessica Jones, personaje interpretado por Krysten Ritter, quien será un soporte clave para Murdock.
UN ESPEJO DE NUESTRO MUNDO
Aunque Daredevil es en esencia una serie de superhéroes, ambos actores reconocen que el enfoque permite que la historia actúe como un espejo sutil de las tensiones globales contemporáneas, como el extremismo político y la polarización.
Somos una serie de superhéroes e interpretamos personajes extraordinarios. ¿Intentamos arrojar luz sobre algún problema en el mundo real? Sí, creo que hasta cierto punto intentamos hacerlo y quizá rendimos homenaje a ciertas cosas que la gente está viviendo, pero en realidad es una insinuación. Creo que es más un pequeño empujón para ayudar a la gente a procesar lo que está pasando”, expresó de manera cautelosa Charlie Cox.
La versión de Cox inició en 2015 para Netflix bajo la visión de Drew Goddard. Diez años después, bajo el sello de Disney y Marvel, llega esta segunda temporada que ha sido definida como más oscura, brutal y superior.
DIEZ AÑOS DE LUCES Y SOMBRAS
Al preguntarles qué es lo que más aman de sus roles, el contraste es nítido. Para D’Onofrio es el desafío intelectual; para Cox, una lucha interna.
“Esta serie me ha dado la oportunidad de interpretar un personaje realmente interesante; es como si fuera interminable porque su forma de pensar es fascinante. Dependemos de muy buenos guiones”, puntualizó D’Onofrio, actor de 66 años que fue dirigido por Stanley Kubrick en Nacido para matar.
“Lo que me encanta de Matt es que es verdaderamente desinteresado. Antepone a los demás y a la ciudad que ama a sus propias ambiciones. Cuando lo consideras desde un punto de vista realista, es un acto valiente. A veces su autosuficiencia le impide ser eficaz y su incapacidad para pedir ayuda probablemente significa que no maneja las situaciones tan bien como podría”, remató Cox.
















