32.5 C
Chihuahua
martes, septiembre 1, 2026
0
1

Escuché con atención el segundo informe de la presidenta Sheinbaum, un documento saturado de cifras y frases hechas que me hizo recordar a las sesiones megalómanas de los dictadores comunistas, cuando presumían de las metas cumplidas. La presidenta ve un país donde seguridad, educación, salud, infraestructura, agricultura son de envidiable excelencia y las megaobras del pasado inversiones con rendimientos ejemplares. Un país fuerte y democrático donde los trabajadores viven “una primavera laboral”, con salarios dignos, viviendas mejoradas, empleos seguros y servicios de primera. Un país de sólida economía, finanzas sanas y crecimiento ascendente. No es mentira, el país que reseñó en su informe es una loa a la vieja propagada de los regímenes autoritarios, donde todo funciona de maravilla y la sociedad, el pueblo es feliz, feliz, feliz.

Como me gustaría que así fuese, que por lo menos la mitad de su entusiasmo se correspondiese de la realidad nacional. Informó que los homicidios dolosos bajaron un 51 por ciento en los últimos dos años. Daré por buena la cifra, aunque la cuestionan especialistas asegurando que simplemente dejaron de contar a los muertos. Lo que no podemos dar por bueno es la complicidad de altos funcionarios de Morena metidos en las organizaciones criminales, como lo señalan de manera reiterada diversas instancias del gobierno norteamericano y los mexicanos podemos observar a lo largo y ancho del país, con grandes tramos del territorio nacional secuestrado por organizaciones criminales, protegidos por el Ejército, la Guardia Nacional y gobernadores cómplices. Tampoco la corrupción extendida en el primer círculo obradorista, con atracos al país que se cuentan en cantidades inimaginables, como los 600 mil millones defraudados al fisco por el huachicol.

Reservó el apartado de Salud al sexenio de López Obrador, ponderando la creación del IMSS Bienestar con 33 nuevos hospitales, once unidades de medicina familiar y 36 centros de salud y consultorios. Un sistema donde no falta ninguna medicina en los hospitales de cancerología las clínicas están bien equipadas. Nada más faltó que, como prometió López Obrador, decir que el sistema de salud en México es ahora mejor que el de Dinamarca. Pues que diga eso a los miles de enfermos con cáncer que siguen comprando sus medicamentos, a los pacientes esperando meses por un quirófano, a los que mueren en pasillos esperando una cama, a los que piden cita con el médico familiar y se las dan para tres semanas después, sin que puedan surtir las recetas cuando al fin son atendidos. En educación somos últimos de la prueba PISA, el campo luce devastado con millones de productores que no reciben apoyo alguno, Conagua es la burocracia más corrupta del país, la infraestructura desatendida.

Y las mega obras, oooooh, la gran herencia del líder amadísimo. Dos Bocas costó el triple, 24 mil millones de dólares en lugar de los ocho mil anunciados, y trabaja al cuarenta por ciento; el Tren Maya recibió este año un subsidio superior a los 30 mil millones de pesos, casi un tercio del presupuesto anual para el estado de Chihuahua, el Aeropuerto Felipe Ángeles 744 millones este año y en total ha recibido más de cinco mil millones en subsidios, Mexicana de Aviación pierde 2.5 millones de pesos diarios. Esas obras, especialmente Dos Bocas, son una calamidad para el presupuesto nacional y nuestra presidenta las pondera como logros superiores. Y luego nos cuenta la mentira de que Dos Bocas estabilizó el precio de la gasolina, sabiendo que se mantiene estable por un forzado acuerdo con los distribuidores, ratificado apenas ayer.

Sobre democracia ni hablar, secuestraron los órganos electorales, se asignaron una mayoría espuria en ambas cámaras, cometieron el mayor fraude en la historial del país con los acordeones. Hay que tener enorme valor y cinismo absoluto para presentarse ante la Nación y contar ese cúmulo de mentiras. Su segundo informe, en forma y contenido, es un ejemplo de propagada en países decadentes sometidos por tiranos corruptos, un esfuerzo mayúsculo por hacer creer a los mexicanos la fantasía de vivir en un país de leche y miel. ¿Quién redactó ese documento a la presidenta?, no pudo ser otro sino el comité de la propaganda obradorista. No espera uno, por supuesto, que digan la verdad. Pero tampoco que distorsionen la realidad con la saturación de datos fácilmente contrastables.

Hemos perdido a la presidenta. Pero todo está bien, que nadie se confunda “aquí no hay divisiones”. Desde luego que no, ella y López Obrador son iguales en cinismo y mentiras. Quizás esa haya sido la única verdad que dijo, la división es una farsa, mera simulación, el régimen no está en su segundo piso, la que vemos es simplemente la extensión del primero.

 

Rompeolas 

 

Hizo bien la gobernadora Campos al desairar el informe de la presidenta Sheinbaum. De nada le hubiese servido asistir, pues de todas maneras intentarán crucificarla. En cambio, a la distancia no tiene obligación de contar sus propias mentiras felicitándola por el gran informe presentado, como lo hicieron varios gobernadores panistas.

 

………………….

 

Daniela Álvarez, presidenta del CDE del PAN, quedó rebasada por la insurrección mediática de César Jáuregui. No se ha dado cuenta que el grotesco golpeteo contra Santiago de la Peña, enderezado por los resentidos que acompañan a Jáuregui, es en realidad golpeteo contra el partido. Hace rato que no les importa el municipio, quieren boicotear la campaña estatal debilitando al partido y a sus liderazgos naturales. Atiendan ese asunto, para chistecito ya se les pasó de tueste.