Los exaltados del PAN que compraron y llegaron a emocionarse con la utopía de César Jáuregui, lo han tomado como su bandera política. Intentan, haciendo presión con su nombre y su caída, negociar espacios personales que no han podido ganarse con trabajo en el Partido. Es una vileza, muy orondos quieren forzar negociaciones que les reditúen cargos, mientras Jáuregui es condenado (el régimen lo ha condenado mediáticamente) a permanecer por tiempo indeterminado en una prisión de máxima seguridad.
No pasaron ni tres segundos de la caída, cuando Juan Blanco se autopropuso para sucederlo como “candidato”, cual si fuese un asunto de relevos pactados. Junto a él, los regidores, el Pony y otros presionan para ser aceptados en una mesa de negociación, donde se discutirá como único punto el reparto de candidaturas. ¿Y la libertad de Jáuregui?, sólo se acordaron para usarla de coro donde saben que no puede haber respuesta.
Vaya desfachatez, los vulgares ambiciosos se olvidaron del líder como ser humano y concentraron sus esfuerzos en obtener, a su nombre, cargos de reintegro. Se les ha ocurrido que pueden ser factor determinante en la designación de candidatos. No pudo César, van a poder estos panistas menores sin experiencia ni base social. Desde la libertad que disfrutan es muy fácil mantener el estribillo de “hasta donde tope”, desde la prisión Jáuregui ya supo donde va topando.
¿Se han percatado de los gravísimos problemas judiciales que enfrenta?. Enganchados con el inaplicable delito de “traición a la Patria”, mera propaganda, no se dan cuenta que le preparan otras imputaciones. Son las que usarán los jueces del acordeón para mantenerlo adentro, cosa que a sus delirantes discípulos tiene sin pendiente. Es al menos lo que parece, por el énfasis que han puesto en la politiquería.
Es un exceso lo que hacen, por eso dudo que sean premiados. Si el PAN les da los espacios que andan buscando, estará reconociendo que la conjura es el camino, desdeñando el trabajo partidista, el compromiso con las causas humanitarias y la lealtad. Pónganlos a prueba y verán que su motivación única es el hueso.
Rompeolas
Cruz Pérez Cuéllar negó con Ciro Gómez Leyva lo que todo mundo conoce en Chihuahua; su amistad con César Jáuregui y el complot que ambos urdieron contra el PAN. Lo negó como el cínico que es. Tampoco espera uno que acepte la complicidad y valide las sospechas de que le financió su onerosa campaña. El asunto es que Chihuahua es muy chico y acá todo se sabe. Además dejaron huellas en todos lados, como ladrones torpes. Durante años los dos presumían la relación, pero si alguna duda había, la despejaron con Luis Villegas, el más encendido contra el PAN, asesor principal de Jáuregui y su abogado en la detención. Un botón de muestra sería suficiente, hay otro; Pavel Aguilar, quien se presentaba como representante de Cruz en Chihuahua y, aseguran, llegó a pedir dinero a su nombre, es otro de los que más alentó la conjura de Jáuregui. No hay forma de que nieguen esa complicidad, Ciro y quizás otros periodistas en México darán por buena la versión de Cruz, pero en Chihuahua se conoce la verdad.
……………….
Luis Villegas, incómodo abogado de Jáuregui, dejó documentada su relación personal con Pérez Cuéllar. En el Registro Civil consta que en septiembre de 2022 contrajo matrimonio con Diana Margarita Félix, su actual esposa. ¿Quién cree usted que presidió la ceremonia civil, según consta en el acta de matrimonio?. Exacto, el edil de Juárez, ahora candidato al gobierno por la demagogia populista. ¿Porqué no pidió el favor a Marco Bonilla, o a Jesús Valenciano?. No los necesitaba, prefirió a su compadre del alma, Cruz Pérez Cuéllar. También corren versiones de que el nombre de su esposa, hoy magistrada, fue apuntado en los acordeones ordenados por Pérez Cuéllar, es decir que el edil juarito le ayudó a conseguir el cargo. No pretendan engañar, esa relación es innegable.
…………………
El otro tema de Cruz Pérez Cuéllar, ahora que pretende retirar las manos en la conjura contra el PAN, son las demandas. Parece que tiene presentadas dos demandas por daño Moral, una de las cuales sería contra Daniela Álvarez. Dice que no dejará pasar los señalamientos de “narco-candidato” que le han hecho varios adversarios de la oposición. Sus abogados tendrán mucho trabajo, hoy prometió demandar también a Taboada, quien lo acusó de lo mismo. Cruz el demandador, así se la pasará, ya supieron donde le duele y no lo soltarán. ¿Quién le gusta que se el siguiente?, sospecho que acomedidos sobrarán.
…………………
















