Chihuahua, Chih.- La gobernadora del estado, María Eugenia Campos Galván, afirmó que los mandatarios emanados del Partido Acción Nacional no respaldaron el posicionamiento del Gobierno Federal respecto a la intervención de Estados Unidos en Venezuela, al considerar que, aunque la no intervención forma parte de los principios del partido, el tema debe analizarse desde la dignidad humana y el respeto a los derechos humanos.
A su llegada al Palacio de Gobierno, la mandataria explicó que los gobiernos de Chihuahua, Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes no se sumaron al pronunciamiento realizado en el marco de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO), mediante el cual se respaldó la postura de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo frente a los hechos ocurridos en Venezuela.
Campos Galván recordó que la no intervención es uno de los ocho principios de política exterior que rigen al Partido Acción Nacional; sin embargo, señaló que el daño que se ha provocado al pueblo venezolano durante más de 25 años ha sido grave y constante, lo que obliga, dijo, a valorar el tema desde una perspectiva distinta a la meramente diplomática.
Indicó que el debate sobre las formas en que se ha abordado el tema ha sido recurrente entre especialistas en relaciones internacionales, pero subrayó que, más allá de ese análisis, el centro de la discusión debe ser la persona y sus derechos fundamentales, los cuales, afirmó, han sido vulnerados de manera sistemática.
“Tal vez las formas no fueron las mejores, es un tema muy discutido por los internacionalistas, pero yo creo que al final de cuentas lo primero es la dignidad de la persona y los derechos humanos”, expresó la gobernadora al referirse a la postura asumida por los gobiernos panistas.
La mandataria estatal expuso que, en lo personal, mantiene una relación de amistad con el político venezolano Juan Pablo Guanipa, a quien identificó como preso político, situación que dijo le resulta particularmente dolorosa y que influye en su percepción sobre la crisis que enfrenta ese país sudamericano.
Agregó que la problemática en Venezuela no se limita a los presos políticos, sino que se extiende a miles de personas que, afirmó, viven diariamente sin la posibilidad de ejercer plenamente sus derechos civiles, políticos y sociales, lo que les impide acceder a condiciones mínimas para una vida digna.
Campos Galván reiteró que esta realidad fue el principal motivo por el cual los gobernadores de Acción Nacional decidieron no acompañar el posicionamiento federal, al considerar que el enfoque debía centrarse en la situación humanitaria y en el impacto que, durante años, ha tenido sobre la población venezolana.
















