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sábado, marzo 7, 2026

Ashton Kutcher explora la obsesión por la juventud en la serie de Ryan Murphy

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Desde hace unas semanas, a Ashton Kutcher se le empezó a ver en Belleza perfecta, la nueva propuesta de Ryan Murphy que, a través de la existencia de un tratamiento estético virulento que da juventud y perfección en todo el cuerpo, cuestiona la obsesión que existe hoy en día por mantenerse jóvenes y no envejecer. Y es aquí en donde entra Kutcher, actor que en la serie le da vida a Byron Forst, el hombre más rico del mundo que está detrás de ese tratamiento que genera reacciones diversas y obsesiona tanto a adultos como a jóvenes que viven inseguros con sus caras y cuerpos.  

Para mí es esencial e interesante hablar de todo esto porque curiosamente hay mejoras estéticas que juzgamos y otras que no. Si un niño se pone brackets, nadie diría: ‘Oh Dios, ¿Por qué lo hizo?, pero si alguien se pone implantes pectorales o se hace una rinoplastia, inmediatamente nos preguntamos por qué lo hizo”, contó Ashton Kutcher en entrevista exclusiva con Excélsior y prosiguió con su razonamiento.
Creo que esto demuestra, por así decirlo, una observación del juicio que tenemos sobre las mejoras estéticas, cosméticas o las mejoras que estén de moda. Creo que la esencia de esta serie se encuentra en el personaje de Isabella Rossellini, que tiene una perspectiva distinta al decir: ‘Soy perfecta como soy’. Todos queremos vernos un poco reflejados en ese personaje, pero al mismo tiempo vivimos en este otro mundo donde constantemente intentamos optimizar la forma en la que nos perciben los demás”, complementó.
El actor de 48 años, quien a inicios de su carrera compaginó su trabajo actoral con el modelaje, para nada pasa desapercibido con el personaje que Ryan Murphy le dio, pues se le aprecia como un tipo ambicioso, desagradable y sin escrúpulos que muy a su manera quiere cambiar el mundo y ofrecerle salud, mejoras y estética a millones de personas alrededor del mundo, a través de la “belleza perfecta”, un virus  que fabricó junto a científicos, sin prever las posibles consecuencias.

Creo que lo que más reflexioné sobre mi personaje fue cómo muchas veces las personas que hacen cosas que se perciben como horribles, justifican los motivos por lo que lo hacen. No creo que nadie en el mundo se considere un villano… bueno, quizá algunas personas sí, pero creo que muy pocas personas que podríamos considerar villanos, se consideren así. Creo que de alguna manera lograron distorsionar una narrativa que los convierte en héroes de su propia historia y explorar eso fue interesante”, contó e inmediatamente compartió algo muy personal que vivió con su esposa, la también actriz Mila Kunis.

Te daré un ejemplo. Ayer me desperté por la mañana y fui al gimnasio mientras mis hijos se estaban preparando algo para comer. Mi esposa, que está grabando algo ahora mismo, se despertó y me dijo: ‘¿Qué estás haciendo?, no deberías estar ahorita en el gimnasio. Se supone que debería estar preparando a los niños para ir a la escuela’. Y yo pensé que ellos ya lo habían resuelto. Entonces me di cuenta de que ahí estaba yo. Justificando por qué los dejé para que se prepararan solos en vez de simplemente hacerlo, y ahí es cuando me di cuenta de que estaba tratando de defender mis actos en vez de reconocer la perspectiva de la otra persona”, compartió a este diario Ashton Kutcher.

En Belleza perfecta, serie con 11 capítulos disponibles en la plataforma Disney+ , a Ashton Kutcher se le ve casado con la actriz italiana Isabella Rossellini, con quien mantiene una ríspida relación. El motivo por el cual él está casado con ella, una mujer sumamente mayor, tiene que ver con el hecho de que en la trama, su personaje Byron Forst, experimentó con la droga virulenta belleza perfecta y todo su cuerpo rejuveneció. Cabe destacar que la versión adulta de Byron Forst es interpretada por Vincent D’Onofrio, quien tiene una participación especial.

Al preguntarle a Kutcher, a quien mucho recordamos como el tonto Michael Kelso de That ‘70s Show, cómo fue trabajar con Rossellini, hija de la finada actriz sueca Ingrid Bergman y del finado director italiano Roberto Rossellini, Ashton contó que tuvo un gran conflicto. 

Trabajar con Isabella es fácil. Es como trabajar con una leyenda. Esto sería como si un político tuviera la oportunidad de sentarse en la sala de guerra con Winston Churchill. Yo estaba ahí con ella y pensaba: ‘No puedo creer que esté trabajando con ella’. No obstante, como mi personaje la tiene que maltratar verbalmente, para mí fue realmente difícil interpretar eso. No sabía cómo lo iba a hacer, pues estamos hablando de que ella es una persona maravillosa, extraordinaria y significa un honor trabajar con ella”, compartió.

Con 29 años de carrera actoral, que ha compaginado recientemente como inversor de alto riesgo, emprendedor y cofundador de la firma Sound Ventures, así como de la organización Thorn, enfocada a combatir la trata infantil, se le preguntó al ex de Demi Moore cómo es que se ve hoy en día en la industria del cine.