Cuando en política algo no es lógico, entonces es metálico. La dirigencia del PT mantiene la negativa de votar el bodrio de reforma electoral en que va terminando la iniciativa del régimen y parece que está dispuesto a tronarla. ¿Lo hace por su convicción democrática cuyo fin sería mantener a la presidenta Sheinbaum fuera de las boletas, en las elecciones del año que viene?, ¿Por un pacto con la oposición pues a sus dirigentes les cayó un rayo súbitamente se percataron de que Morena nos lleva hacia la dictadura?.
Como no hay razones objetivas para que los dirigentes del PT mantengan el férreo rechazo a la Iniciativa, propongo una teoría conspiracionista que podría resultar difícil de procesar a los devotos del obradorato: por un acuerdo secreto de Alberto Anaya y la presidenta Claudia Sheinbaum. Es decir que mientras Sheinbaum dice impulsar la iniciativa, desteje usando al PT en la complicidad de los acuerdos inconfesables.
¿En serio así de loca la propuesta?. En esta época de viejos paradigmas destrozados, contradicciones así resultan posibles. Vea usted los hechos: está garantizada la vigencia del partido con sus diputaciones, presidencias municipales y la posibilidad real en al menos dos gubernaturas; la señora María Guadalupe Rodríguez, esposa de Alberto Anaya, recibió este año (como los pasados) más de ochocientos millones de pesos para los Cendis, los negocios de la dirigencia petista están intocados. Todo bien con ellos, no existe razón suficiente para el veto y sin embargo lo mantienen, contrario al Verde que bajó las manos una vez conjurado el Plan A.
En la contraparte otra realidad observable a la distancia: la Iniciativa es de López Obrador, no de Sheinbaum y los que quieren el plebiscito revocatorio son los devotos del obradorato, no los moderados de la presidenta. ¿Qué interés tendría Sheinbaum en someterse a una elección cuando sabe que los adversarios internos podrían jugarle contras, maniobrando para exhibirla como una presidenta débil?.
Como ella no puede indisponerse públicamente contra los intereses del expresidente, a quien sigue sometida en la narrativa pública, tomaría un camino desesperado aliándose con el diablo. Mucho necesita hacer para ir liberándose del asfixiante control de Palenque. Su desesperación da pertinencia a la teoría conspirativa.
No hay razones para continuar con la desfachatez de su llamado Plan B, eso de los cabildos es una vacilada, ni a ellos ni a nadie le importan en serio. La única razón es poner a Sheinbaum en la boleta con el pretexto de ayudar en las campañas. Pero la presidenta habría visto las orejas al lobo, sabe que los radicales son capaces de hacerle una trastada.
Deje la propuesta como una ocurrencia sin sentido de un periodista desinformado, pero aceptará que han hecho mucho escándalo por una iniciativa que no les abona para ejercer mayor control de los órganos y procesos electorales, su propósito final. Como la pongan ya fracasaron, qué caso tendría insistir tanto.
Rompeolas
Todavía no empiezan los golpes de verdad y Cruz Pérez Cuéllar ya reventó contra Brighite Granados, presidenta estatal de Morena, por supuestamente apoyar a candidatos que le son incómodos. La cabra tira al monte, se despedazarán entre si tratando de hacer valer cada uno sus intereses. Pero el edil juarito debería estar preocupado más por los poderosos mensajes que recibe con remitente de “sabe quién”, enviados en influyentes columnas nacionales. A esos golpes si hay que ponerles atención, han doblado a prospectos más templados.
………………….
En algún momento durante su trabajo de magistrado, el abogados Villegas perdió la razón. Durante buena parte de su ejercicio quiso desahogar flatulencias por arriba de la cintura, como haciendo gala de un poder que nunca tuvo. Como magistrado y consejero de la judicatura cometió cualquier cantidad de excesos, llegando a despotricar contra la gobernadora. A pesar de sus habladurías quería seguir cobrando en el nuevo Tribunal, cómo. Al no conseguir su propósito, responsabilizó a Santiago de la Peña, sobre quien hace tiempo desahoga sus frustraciones personales. Agregue a lo anterior que, contrario a lo que dijo una y mil veces, decidió comprometerse con Cruz Pérez Cuéllar, agradecido de que el edil puso a su esposa en los acordeones del Bienestar. Decía que Corral era un vil rencoroso y mire en las que anda el señor exmagistrado. Sin embargo hay quienes todavía le conceden el beneficio de la duda, dicen que es inimputable; quedó loquito.
………………….
La gente de Marco Bonilla registró la mano de Rodrigo de la Rosa, diputado en la oscura era de César Duarte, en las protestas de ejidatarios contra el municipio. Pretende complicar una obra que beneficia a más de 200 mil chihuahuenses, entre ellos a la familia De la Rosa, y sin embargo la obstaculizan por mera politiquería. No sean así de mezquinos, está bien que hagan campaña en favor de Pérez Cuéllar, tienen derecho, el mismo Cruz en algún momento sirvió de palero a los intereses de Duarte, pero no involucren en sus grillas obras de tanto beneficio para la Ciudad.

















