Ciudad de México.- Si en ocho días la Contraloría Interna del INE no resuelve el proceso administrativo contra los consejeros Claudia Zavala, Dania Ravel y Jaime Rivera, se irán sin su liquidación de alrededor de 7 millones de pesos.
Para ellos, la actitud del Órgano Interno de Control, encabezado por Víctor Hugo Cervante, cercano a Morena, no tiene justificación y pareciera una venganza de un partido o actor político.
En agosto del 2025, tras cuatro años de tenerla congelada, la Contraloría reactivó una denuncia de Morena contra tres consejeros en funciones y tres ex consejeros por frenar, por 13 días, la organización de revocación de mandato del ex Presidente Andrés Manuel López Obrador, en diciembre de 2021, ante la carencia de recursos.
Aunque la consulta fue en abril de 2022 y Morena y la Cámara desistieron de la denuncia, el OIC abrió un procedimiento administrativo y lo remitió al Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
Desde noviembre del año pasado esa instancia devolvió al OIC el expediente para que se pronunciara sobre el desistimiento de los diputados y la petición del INE para ser tercero interesado en el caso.
Sin embargo, han pasado cuatro meses y la Contraloría no ha resuelto, por lo que al estar vigente el procedimiento administrativo los consejeros no pueden recibir su liquidación.
Durante su última sesión presencial en el Consejo General, los consejeros criticaron la actuación del contralor, que consideraron claramente motivada políticamente.
«(Es) a todas luces infundado, arbitrario y con visos de venganza que busca sancionarnos a mí y a otros colegas por decisiones que tomamos en ejercicio de nuestras atribuciones constitucionales, pero que no gustaron a alguna persona o grupo en el poder. Como vemos, las pulsiones autoritarias siguen presentes en nuestros tiempos», aseguró Zavala.
Mientras que su homólogo Rivera advirtió que esta arbitrariedad afecta también a los consejeros que se quedan, porque está en riesgo su autonomía e independencia si con su voto hacen enojar a alguien.
«El Órgano Interno es una instancia de control administrativo, no de control de las decisiones que toman los consejeros y consejeras. Asumir lo contrario, sería tanto como permitir, por ejemplo, que la contraloría interna de la Cámara de Diputados pueda revisar el sentido de las intervenciones en tribuna y de las votaciones de las y los diputados», soltó.
Ravel cuestionó al OIC por no haberse pronunciado en cuatro meses sobre asuntos tan sencillos como los requeridos por el TFJA.
«Para mí eso no tiene ninguna explicación ni justificación. El simple hecho de que tenga yo abierto un procedimiento implica que no reciba yo una liquidación, aún y cuando esto no tiene nada que ver, por ejemplo, con un mal uso de recursos públicos», afirmó en entrevista.
Los tres aseguraron que darán espacio para que la Contraloría resuelva o de lo contrario recurrirán a procedimientos legales.
Durante la sesión, su compañero Uuc-Kib Espadas afirmó que el proceso no sólo es ilegal, sino que debilita al órgano electoral y, por ende, afecta a la democracia y a la República.
«¡La represión autoritaria debe cesar ya!», lanzó.
Por más de una hora, los consejeros escucharon palabras de reconocimiento de la mayoría de sus compañeros, algunos con voz entrecortada, y de representantes de partido.
Sin embargo, las diferencias que tuvieron en los últimos tres años con la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, también fueron evidentes hasta el último momento.
El mensaje de la presidenta se centró en los retos y defensa del INE, y al final únicamente les deseó éxito, al igual que la consejera Norma de la Cruz.
«Recibiremos la nueva conformación del Consejo General con la disposición absoluta de trabajar frente al futuro. Les deseo el mayor de los éxitos, la agenda del INE exige mirar hacia adelante, y hacia adelante es donde debemos estar avanzando», dijo.
Tampoco hubo palabras de Morena, quien ha acusado a los tres consejeros de estar protegidos por el PAN y PRI. Sin embargo, al finalizar la sesión, su representante, Guillermo Santiago, se acercó para darle un abrazo al consejero Jaime Rivera.

















