Con catilinaria de inusual soberbia política y evidente narrativa de manufactura corralista, la senadora Chávez anunció su separación del escaño para “atender personalmente la tarea de acabar con 100 años de PRIAN en Chihuahua”, descargando sus odios contra “aquellos que hicieron de la corrupción, la venganza y las nóminas secretas, su forma de vida” (la mano del impresentable exgobernador no puede ser más evidente). Así, con ínfulas de quien se asume tocada por la mano del mesías tropical, la joven senadora de 29 años promete acabar con un siglo de rica y, con frecuencia, heroica historia estatal. Jamás vi mayor arrogancia.
El desplante es consistente en todos sus términos con la estrategia implementada por los populistas de todo tiempo y lugar; polarizar e inventar enemigos del pueblo. Pero su asesoría fue descuidada, claramente no conocen a los chihuahuenses. El mensaje de licencia lleva implícitos altos tonos de superioridad moral y entre sus pliegues deja ver arrebatos propios de vulgares ambiciosos; “quítate tu, corrupto, para ponerme yo, honesta”. El libreto escrito en Palenque, desprecio a nuestra identidad. Es un voten por mí, su redentora, ya que todo lo que ustedes tuvieron ayer y tienen ahora está podrido.
La senadora tendría credibilidad si su corta historia de vida pública avalara la engreída diatriba que postula. La realidad, sin embargo, es diferente. Hace sólo seis o siete años su trabajo era cargar la bolsa de Bertha Caraveo y en su corta experiencia de legisladora está directamente vinculada al grupo más desprestigiado y corrupto del régimen. Lo he dicho antes, su aspiración está sustentada en el capricho de Adán Augusto López, únicamente. Es un tiburón que ha sido exgobernador de Tabasco, ex Secretario de Gobernación y ex coordinador de los senadores. En torno a él quedó agrupado lo peor de Morena, el grupo que pretende imponer a la senadora en el gobierno local.
Están desautorizados para pontificar sobre honestidad y denunciar corrupciones, su historia de vida los desautoriza. En cada posición que ha ocupado, el hoy decadente senador demostró un apetito incontenido de dinero y poder. De gobernador nombró Secretario de Seguridad al creador del grupo criminal La Barredora, Hernán Bermúdez, hoy preso. De cuando ejerció como secretario de gobernación lo acusan de haber formado una red criminal para beneficiarse con el llamado huachicol fiscal, defraudando al gobierno con miles de millones. De coordinador, sus propios compañeros senadores lo acusaron de manejar a discreción el millonario presupuesto de la Cámara.
Donde se para el padrino político de la senadora Chávez queda una estela de corrupción, al punto que ahora mismo su desprestigio social es tan grande que le impide levantar la voz en público a favor de ella. Cuando era diputada y al inicio de la senaduría Adán Augusto la pasaba en Juárez asistiendo a sus eventos. Ahora que pidió licencia hizo silencio en vez de felicitarla deseándole éxito. Y cuando lo depusieron de la coordinación, precisamente por escándalos de corrupción, Adán Augusto declaró que sería gobernadora. En cambio ayer que pidió licencia guardó silencio, es consciente de su desprestigio social, prefiere obrar desde las sombras.
Con un padrino así, ¿Qué cara tiene Andrea Chávez para decir que viene a terminar con cien años de corrupción y venganzas en Chihuahua, siendo ella el rostro amable de quienes han hecho de las instituciones públicas medro personal y negocio infame de sus complicidades con la delincuencia organizada?. Es la cara del cinismo absoluto. Un político joven con sentido de la decencia al que le preocupa su imagen y su futuro, hubiese guardado distancia. Ella no, se ha beneficiado de la corrupción nutriendo una delirante campaña que los especialistas calculan ha costado miles de millones.
Con todo, dudo que prospere su proyecto, está pésimamente asesorada. Ella, sus aplaudidores de oficio y quienes la financian parten de un razonamiento equivocado; piensan que Chihuahua es Tabasco y los chihuahuenses tabasqueños. No, los chihuahuenses tienen sentido de pertenencia, quieren a su tierra, se han esforzado durante generaciones para producir en las más adversas condiciones climáticas, el desierto es su amigo y su enemigo a la vez, la sierra un reservorio de tradiciones centenarias y maravillas naturales. Tienen alto sentido de la dignidad, prefieren el esfuerzo personal sobre la dádiva. Son orgullosamente aspiracionistas porque saben que trabajando la gente se supera. No quieren que les den, sino que los dejen trabajar en paz porque conocen sus capacidades y confían en ellas. Son recelosos de ladinos, traicioneros y holgazanes.
Puestos en este contexto, la situación real de la joven senadora, abro la siguiente pregunta: ¿Puede más el capricho de un hombre desacreditado al que sus propios compañeros pusieron bajo la alfombra por su profundo descrédito social, que los millones de chihuahuenses libres?. La pregunta es pertinente porque sin Adán Augusto jamás podrían ser entendidas las aspiraciones de la senadora Chávez. El tabasqueño la hizo, la sostuvo y ahora quiere imponerla en el gobierno local. Quien confiaría en una candidata como ella.
Sin embargo abusados, el padrino sigue vigente. Asido a Palenque, ahora mismo mide fuerzas con la presidenta Sheinbaum. Si consiguen imponerla gobernaría él, no ella, o alguien piensa que ha invertido tanto tiempo y dinero de oquis. Queda el apunte, para que vayan midiéndole los indecisos temerosos que suelen servir de tontos útiles.
Rompeolas
Con la llegada de Citlalli Hernández a la dirigencia de Morena dos observaciones: una nacional, Claudia Sheinbaum está tomando control de las elecciones; otra local, su fortalecimiento podría contribuir a la campaña de Cruz Pérez Cuéllar. Este tema lo desarrollaré después.
















