
La temporada de los Detroit Pistons terminó de manera bastante dura. Con la posibilidad de regresar a unas Finales de Conferencia por primera vez desde 2008, los de Michigan sufrieron una durísima derrota por 31 puntos ante los Cavaliers en un choque en el que nunca llegaron a parecerse a sí mismos y del que se fueron con un sabor de boca bastante amargo. Lo cual, no obstante, no hace a J.B. Bickerstaff cambiar su visión con respecto al curso, y mucho menos usar palabras como «decepción».
«No es una decepción en absoluto. Nunca estaré decepcionado con estos chicos» afirmó tajante. «Cada día del año han dado todo lo que tenían, y eso no puede ser una decepción. Es una derrota, una dura derrota, pero esa palabra no se puede aplicar a este grupo».
En una línea similar, Cade Cunningham se mostró dolido por la derrota, pero evitó usar un lenguaje demasiado categórico a la hora de hablar de ella. El base quiso quedarse con las muchas cosas buenas logradas este año para tratar de construir en base a ellas, algo en lo que los de Michigan tendrán que empezar a trabajar ya.
«Nos hemos quedado cortos en muchas de las cosas necesarias para ganar la serie, pero fuimos el primer clasificado por un motivo. Hemos ganado muchos partidos este año, hemos jugador un gran baloncesto y hemos establecido una identidad y otras cosas que no habíamos tenido en mucho tiempo. Todo eso son aspectos positivos que tomaremos de cara al verano para crecer de cara al año que viene».
Éxitos… y manchas
Y es que los Pistons han superado con creces las expectativas de principios de año, alcanzando unas inimaginables 60 victorias y peleando por el pase a unas Finales de Conferencia que se fueron convirtiendo en una posibilidad real a medida que lucían más y más dominantes pero con las que nadie contaba en octubre. Y es evidente que eso ha dado lugar a un núcleo y una identidad sobre los que se pueden construir grandes cosas.
A su vez, la postemporada ha mostrado carencias claras que hay que resolver, así como otras que conviene analizar si necesitan solución real o solo tiempo. Mientras que la falta de manejadores y tiradores sí parece evidente, problemas como el bajón de Jalen Duren en playoffs pueden ser tan solo una cuestión de inexperiencia ante las que tal vez sea mejor no sobrerreaccionar. Algo que tendrán que analizar en las oficinas para tratar de seguir elevando el proyecto a nuevas cotas.















