
Ser nombrado MVP por segunda temporada consecutiva no era anoche consuelo alguno para Shai Gilgeous-Alexander. La estrella de los Oklahoma City Thunder quiere seguir sumando campeonatos y lo cierto es que en la primera batalla de las finales de la Conferencia Oeste frente a los San Antonio Spurs no estuvo a la altura de las expectativas.
Lejos de su clásica efectividad, Shai no pudo sobreponerse a la asfixiante defensa de los de Texas, la cual le dejó en un 7 de 23 en tiros de campo para 24 puntos, cometiendo además cuatro pérdidas de balón. El partido concluyó con derrota por 115-122 y con el factor cancha volando hacia San Antonio. ¿Cuál ha sido su reacción? Entonar el mea culpa.
Más allá del partido realizado por Shai, vimos regresar a las pistas a Jalen Williams con 26 puntos y 11 rebotes, y a Alex Caruso irse hasta los 31 puntos desde el banquillo con un 8 de 14 en triples. No sorprende que el base All-NBA entiende que tuvo en su mano ganar el encuentro.
«Sé de lo que son capaces mis compañeros, de lo que somos capaces como equipo cuando jugamos a nuestro máximo nivel. Es una lástima que no haya podido dar lo mejor de mí esta noche, pero así son las cosas a veces. A veces juegas a tu mejor nivel, a veces no. Hay que adaptarse, no desanimarse y ser fiel a uno mismo», sentencia.
















