
En cuestión de horas hemos pasado de la sospecha a la cruda realidad. Jalen Williams, quien tuvo un regreso testimonial en el sexto partido de las finales del Oeste ante San Antonio Spurs, ha sido descartado por los Thunder para disputar en la madrugada del sábado al domingo el Game 7.
El alero de Oklahoma City vio como una lesión en el isquiotibial izquierdo se le complicaba en el segundo partido de la eliminatoria, lo que le llevó a perderse los encuentros 3, 4 y 5, jugando únicamente 10 minutos en el 6 para caer por 118-91. Que sea baja para el 7 no sorprende, ya que su entrenador, Mark Daigneault, ha señalado que aún no está del todo recuperado.
«Obviamente no está al 100%. Ni siquiera él sabía qué esperar. Yo tampoco. Se trataba de darle minutos en la cancha, con un rol limitado, y ver qué puede aportar al equipo. No ha completado el proceso como lo haría en temporada regular para regresar a la cancha. Aun así, quiere hacer todo lo posible para contribuir al equipo», comentaba el técnico tras perder el jueves.
La realidad es que podemos definir la aparición de Jalen en el Game 6 como una prueba que no salió bien. El All-NBA se mostró falto de ritmo, perdiendo dos balones y sin la explosividad para un encuentro de tal exigencia. Abandonó el Frost Bank Center sin hablar con la prensa y horas después los Thunder le han descartado para el win or go home.
















