Kristaps Porzingis, disputando un partido con los Golden State Warriors.
Un verano más no está nada claro qué pasará con los Golden State Warriors. Sabemos que Stephen Curry seguirá siendo la gran estrella y que Steve Kerr estará en el banquillo tras renovar su contrato, pero a partir de ahí surgen muchas incógnitas y, en esta ocasión, con dos posibles caminos muy marcados.
Más allá del posible intento de fichar a Giannis Antetokounmpo –la competencia es inmensa–, a los californianos les toca decidir si seguir con Kristaps Porzingis o usar lo que se pueda generar con su salida para adquirir otras piezas.
Aunque el jugador interior ha rendido bien cuando ha estado en pista, los problemas de salud hicieron que solo pudiera saltar a la cancha en 15 ocasiones. Retenerlo podría moverse en unos 20-25 millones de dólares por ahora, pero ello cerraría la puerta a liberar la excepción de nivel medio, la cual se podría mover en algo más de 15 millones, dando opción a reforzarse con otro tipo de jugador.
Lo que está meridianamente claro es que confiar en Porzingis sería una apuesta arriesgada, pero a su vez los beneficios podrían ser inmensos. Ha jugado solo 15 partidos, pero en esos se ha ido a un promedio de 16,1 puntos, 5,3 rebotes y 2,3 asistencias en 23,7 minutos por noche. Si su salud fuese fiable, no habría duda alguna.
Draymond Green, otro a renovar
En otro orden de cosas, todo apunta a que Draymond Green rechazará su opción de jugador por valor de 27,7 millones de dólares para firmar un contrato más largo con los Warriors; eso sí, sin una notable rebaja salarial. Quienes sí deberían ejecutar la player option que tenían en su poder son Al Horford (5,9 millones de dólares) y De’Anthony Melton (3,5 millones de dólares).

















