Un cambio irreversible en la composición química del océano Ártico, impulsado por el cambio climático, está alterando la cadena o red alimentaria de la región, según los resultados de un nuevo estudio.
La pérdida generalizada de hielo marino en el Ártico ha provocado una fuerte caída en los niveles de un nutriente clave, afectando ello a las poblaciones de plancton, peces, aves marinas y mamíferos marinos, a juzgar por lo descubierto en dicho estudio.
El trabajo lo ha realizado un equipo integrado, entre otros, por Marta Santos García, de la Universidad de Edimburgo en Escocia, Reino Unido, y Paul A. Dodd, del Instituto Polar Noruego.
Los resultados de los análisis realizados por el equipo revelan que la exposición a la luz solar de vastas regiones poco profundas del océano, previamente cubiertas por hielo, impulsa un proceso que descompone un nutriente clave, el nitrato, y lo elimina del agua de mar.
El nitrato es vital para el crecimiento del plancton en la base de la cadena alimentaria del Ártico, y la reducción de sus niveles limita la cantidad de vida que el ecosistema puede sustentar.
La disminución de los niveles de nitrato también podría reducir la capacidad del océano Ártico para almacenar carbono, ya que el plancton desempeña un papel clave en su captura de la atmósfera mediante la fotosíntesis.
Si bien estudios recientes han reportado cambios en las poblaciones animales en aguas árticas, las causas no estaban claras. El nuevo estudio aporta una explicación convincente.
Para llegar a sus conclusiones, el equipo analizó más de dos décadas de datos de muestreo del estrecho de Fram, la principal vía de entrada de las aguas árticas al Atlántico.
Sus análisis revelan un cambio claro a partir de 2009, con una disminución constante de los niveles de nitrato en las aguas que salen del Ártico. El descenso de los niveles de nitrato concuerda con una drástica reducción del hielo marino del Ártico que comenzó aproximadamente al mismo tiempo.
El estudio se titula “Sea ice loss drives a regime shift in Arctic Ocean nitrogen biogeochemistry”. Y se ha publicado en la revista académica Communications Earth & Environment.

















