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viernes, junio 5, 2026

Los pulpos saben usar espejos para ver cosas fuera de su alcance

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Al igual que un conductor humano sabe valerse del espejo retrovisor para ver cosas que en ese momento están fuera del alcance de su mirada directa, los pulpos saben sacarle partido a los espejos para obtener información visual que de otro modo no podrían conseguir. Los experimentos de un estudio reciente al respecto muestran hasta qué punto está desarrollada esta habilidad cognitiva y técnica en los pulpos.

 

El estudio lo ha realizado un equipo integrado, entre otros, por Mary Kieseler y Peter Tse, del Dartmouth College, en Hanover, New Hampshire, Estados Unidos.

 

Los experimentos del estudio se hicieron sobre tres pulpos de la especie Octopus bimaculoides en un laboratorio de la citada universidad.

 

Primero, se permitió que los pulpos se familiarizasen con el espejo y se acostumbrasen a su presencia constante en el lugar donde estaban alojados.

 

Los humanos no nacemos sabiendo qué es un espejo y cómo usarlo, sino que lo aprendemos. La misma oportunidad se les dio a los pulpos. Así como los nuevos conductores humanos se acostumbran a usar el espejo retrovisor para observar los vehículos que van detrás, los pulpos aprendieron a usar un espejo para deducir dónde estaban las cosas que no podían ver directamente.

 

El incentivo para que los pulpos aprendieran a usar el espejo fue que les ayudaba a localizar comida, concretamente un cangrejo vivo, que fue colocado en un frasco de vidrio y que cada pulpo podía ver reflejado en un espejo. Para obtener el cangrejo, el pulpo debía girar 90 grados en una esquina.

 

Los pulpos poseen quimiorreceptores que les permiten oler y saborear mediante el tacto. Por lo tanto, para la percepción en el experimento, el equipo utilizó un cangrejo virtual como estímulo en vez de uno vivo.

 

Cada pulpo era colocado en el punto de partida, una caja abierta por arriba y por delante, y se le mostraba la imagen virtual del cangrejo en un espejo situado justo frente a él. La imagen virtual se proyectaba desde detrás del pulpo, a la izquierda o a la derecha. En vez de ir al espejo para intentar obtener el cangrejo virtual, el pulpo se dirigía al punto de proyección, lo que requería un giro de 180 grados, Cuando llegaba allí, recibía un cangrejo vivo como recompensa.

 

Los pulpos se desplazaban hacia el lado correcto aproximadamente el 73% de las veces, indicando ello que a menudo sabían guiarse por el espejo.

 

El estudio se titula “Octopus bimaculoides can learn to utilize a mirror to localize a reward outside the line of sight“. Y se ha publicado en la revista académica Current Biology.